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Kevin Feige y los hermanos Russo se aseguraron un lugar en las enciclopedias de cine y lo hicieron con armas mercantilistas pero nobles, lo cual es consistente con la historia del cine que es un arte compuesto por las distintas ramas, lo más creativo de la técnica y por el negocio que mueve todo. La invención del Universo Expandido de Marvel, compuesto por un total de 22 películas de las cuales las principales son las cuatro que reunieron los personajes más conocidos de ese universo para enfrentar distintos enemigos -que finalmente eran todos movidos por un villano principal-, conforma un arco perfecto de narración. Es cierto que alcanza con dar un vuelta por youtube para descubrir que no todas las películas son consistentes y que algunas cosas que han pasado hacen dudar de que siempre haya estado todo tan pensado y bajo control, pero a esta altura no nos vamos a poner tan quisquillosos. Cumpliendo con lo que se conoce como el camino del héroe llegamos a Avengers: Endgame con la propuesta de terminar no solo la aventura que empezó con la película anterior, sino de darle a todos los protagonistas una razón de ser.

Avengers: Endgame retoma la historia donde había quedado y hay que decir que está compuesta de tres partes bien diferenciadas. En la primera todos vivimos del duelo de lo que ocurrió después de que Thanos eliminó a la mitad de la humanidad, la segunda es un plan alocado de salvación con sorpresas para todos los gustos y una tercera parte épica, donde la historia llega a su fin culminando la tercera fase de este universo expandido. El elenco multitudinario es aprovechado al máximo, hay momentos íntimos que permiten un acercamiento a los personajes y a sus universos, hay mucho humor y llegado el momento en la sala el espectador se queda mudo mirando la pantalla.

Por supuesto que este juego final se disfruta mucho más si uno vio la mayoría de las películas, pero funciona perfectamente sin ese conocimiento. De todas maneras es imposible eludir el hecho de que estamos frente a un evento que está más allá de lo cinematográfico y que lo que Marvel propone es una experiencia que acompañó al espectador durante una década. Por eso en esta película se vuelve sobre las anteriores para echar luz sobre algunos hechos del pasado y tratar de corregirlos y que los protagonistas vuelvan sobre cierto momento de sus vidas, y además, que vuelvan personajes que alguna vez pasaron por las vidas de todos ellos. Todo está hecho para el deleite del espectador avispado, hay easter eggs (momentos o situaciones que son más de lo que parecen) para los más freaks y hay homenajes de todo tipo, así que es imposible que el que se siente en la butaca no se sienta sacudido en más de un momento.

Llegamos al final de una etapa y todo final tiene algo de tristeza, el camino del héroe siempre necesita algún sacrificio. Los Avengers están de vuelta para dar una batalla final y cumplir con la misión que les fue encomendada desde un principio. Marvel, Feige y los hermanos Russo hacen cine popular y festivo, el cine que le gusta a la gente y que agradece.

AVENGERS: ENDGAME
Avengers: Endgame. Estados Unidos, 2019.
Dirección: Anthony Russo y Joe Russo. Guión: Christopher Markus y Stephen McFeely. Elenco: Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Don Cheadle, Paul Rudd, Brie Larson, Josh Brolin. Producción: Kevin Feige. Distribuidora: Buena Vista. Duración: 181 minutos.

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