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Un thriller minimalista, rodado en una misma locación y con un solo protagonista enfrentado a una tragedia que proviene del exterior. Bajo esas premisas, se presenta la película dinamarquesa La culpa, ópera prima del realizador Gustav Möller que, enfrenta esos límites de la puesta en escena, potenciando la imaginación en el espectador.

El oficial de policía Asger Holm (Jakob Cedergren), suspendido temporalmente de sus funciones, es enviado a cumplir tareas como operador del servicio de emergencias 112. Durante su turno de noche, va recibiendo distintas llamadas que atiende y deriva, hasta que recibe la de una mujer aterrada. Asger se da cuenta de que la mujer ha sido secuestrada, y comenzará su búsqueda agotando los pocos recursos que tiene a su alcance, con la ayuda de otros operadores y policías distribuidos por el país. Esa situación límite, lo enfrentará a superar sus propias barreras, exceder las funciones que le adjudicaron y expiar una culpa que arrastra. 

Lo interesante del estreno es que, si bien hubo muchas películas rodadas en una sola locación o con el teléfono como intermediario,La culpapone el foco en el manejo y uso de los distintos planos sonoros y, en relación a la imagen, a lo no visto; ese fuera de campo que actúa sobre las escenas, generando una tensión que va in crescendoa medida que avanza el relato y se revelan cuestiones insospechadas. Como espectadores, sólo oímos las conversaciones, captamos el estado de desesperación de quien llama e imaginamos las situaciones o los escenarios posibles que atraviesa esa “¿víctima?”. 

Por otro lado, esa estimulación, se refuerza con la ambientación donde transcurre la historia, una oficina pequeña con distinta intensidad de luz, lo que genera un clima de mayor intimidad, opresión y de empatía con el trabajo del protagonista, a quien siempre vemos en cuadro, en plano medio o primer plano. Esa cercanía, permite revelar su estado anímico a través del lenguaje corporal y los cambios de tonos de la voz según la tensión de sus diálogos. Así, vamos internalizando el proceso que atraviesa el personaje, revelando que le sucedió antes de estar allí. El policía, Asger pone a prueba el costo de las decisiones que debe tomar en relación al otro pero, en esa responsabilidad, la ausencia del que no vemos, lo vuelve más presente y efectivo en la historia. 

Gustav Möller, realizador de origen sueco, presentó la película en distintos festivales internacionales con buena recepción. En el Sundance 2018 recibió el Premio del Público – Drama (World Cinema); en el Festival de Valladollid ganó el premio al mejor guion; quedó nominada a mejor película de habla no inglesa en los Satellite Awards; fue elegida por la National Board of Review (2018) como una de las mejor películas extranjeras del año y nominada al mejor actor, guion y premio Discovery en la ceremonia del Cine Europeo 2018. 

La Culpaes una propuesta interesante, simple en relación a los pocos elementos con lo que trabaja, de bajo presupuesto, que mantiene el suspenso desde lo narrativo, e invita a fantasear con lo que no vemos y escuchamos, dando lugar a que, cada espectador forme imágenes propias, sobre la película que construye. 

LA CULPA
The Guilty. Dinamarca, 2018.  
Director: Gustav Möller. Guión: Emil Nygaard Albertsen, Gustav Möller.Intérprets: Jakob Cedergren, Jessica Dinnage, Omar Shargawi, Johan Olsen, Jacob Lohmann. Productores: Nordisk Film. Duración: 85 minutos 

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