Otra vez juntos el actor y el director de Patrón, radiografía de un crimen y ya podemos decir que es un dúo que funciona muy bien. Lorenzo (Joaquín Furriel) tiene unos cincuenta años, es artista plástico y carga con algunos problemas personales que quiere dejar atrás y en eso está cuando empieza la película, que está basada en un cuento de Guillermo Martínez. Lorenzo está en pareja con Sigrid (Heidi Toini), una sueca unos cuantos años menor y están buscando un hijo. Lorenzo tiene ya dos hijas, pero hace años que no las ve porque la madre se las llevó a Canadá. El pintor no solo está apostando de nuevo a una nueva familia sino que además está tratando de volver al mundo del arte y para eso cuenta con el apoyo de un viejo amigo, interpretado por Luciano Cáceres, que curiosamente está en pareja con una antigua alumna y pareja de Lorenzo que interpreta Martina Gúsman.

Sebastian Schindel elige un relato fragmentado que va y viene en el tiempo. A poco de empezar, la historia vira de lo intimista a lo policial, también rápidamente aparecen elementos fantásticos y de terror. Lorenzo empieza a notar comportamientos extraños en su pareja con respecto a la gestación del hijo de ambos, la biología empieza tratarse a sí misma y al poco tiempo toma una institutriz y partera muy al estilo de La profecía. Lorenzo es separado de todo de la gestación, así su mujer decide que se desarrolle sin ninguna clase de apoyo externo e incluso decide dar a luz en su hogar. Y lo hace en una esa escena verdaderamente terrorífica que dialoga de igual a igual con El bebé de Rosemary. 

Para no ahondar en detalles digamos que la relación familiar se degrada, Lorenzo es acusado de violencia doméstica, es separado de su hijo y acá aparece el primer problema serio, el padre que durante un tiempo no puede ver al niño cuando por fin logra hacerlo asegura que el niño que le mostraron no es suyo. Acusa a la madre de estar loca pero el que termina bajo tratamiento psiquiátrico es él. El relato entonces se vuelve tortuoso y el público ni siquiera puede estar seguro de que Lorenzo no esté efectivamente chiflado. Para peor, sus dos amigos se terminan casando de él y su historia loca, hasta el punto de abandonarlo a su suerte y hasta acá llegamos con la historia.

Schnibel dirige de manera notable sin adelantar nunca los distintos giros y el elenco con Furriel a la cabeza se entrega al juego de un relato que pasa por distintos registros y que se vuelve inquietante y no afloja hasta el último segundo. Un gran estreno del cine nacional, para público adulto, algo que no es común en una cartelera cada vez más adolescente.

EL HIJO
El hijo. Argentina, 2019.
Dirección: Sebastián Schindel. Guión: Leonel D’Agostino. Intérpretes: Joaquín Furriel, Martina Gusmán, Heidi Toini, Luciano Cáceres, Regina Lamm. Producción: Esteban Mentasti y Hori Mentasti. Distribuidora: Energía Entusiasta. Duración: 90 minutos.

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