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El gran cineasta francés, Olivier Assayas, presenta Dobles vidas, una película en la que vuelve a reflexionar sobre el tiempo, un tema muy abordado a lo largo de su filmografía. En ésta oportunidad, la mirada se orienta al acontecer de un tiempo en constante cambio y transformación, a partir del advenimiento de la era digital. Esa adaptación a las nuevas formas de consumo y comunicación alteran nuestra percepción y relación con los objetos y los vínculos afectivos. Que mejor forma de transmitir los problemas de la digitalización, a través de su relación con la palabra escrita.

Alain (Guillaume Canet) es un exitoso editor parisino, que hace años publica los libros de su amigo y escritor, Léonard Spiegel (Vincent Macaigne). Ambos comparten cierta resistencia ante las nuevas reglas del mercado literario y a las demandas de comercialización. Una dificultad propia de la generación de mediana edad, que la debaten en varias cenas con amigos, con quienes intercambian ideas en torno al mundillo literario. Entre ellos, está Selene (Juliete binoche), la mujer de Alain, una actriz disconforme y cansada de actuar en la serie policial en la que trabaja. Pero los cambios actuales, también se reflejan en sus relaciones sentimentales, y en el rechazo de Alain ante el nuevo manuscrito de Léonard, al considerarlo “reiterativo y autoficcionado”.

Assayas reúne a un gran elenco de actores que ponen en juego una película coral y dinámica, donde la puesta en escena está en función de la palabra, algo que lleva a transformarse en una experiencia audible. No hay plano ni escena donde habite el silencio, todos hablan con la premura de un tiempo que exige estar a su altura, aunque se muestren incómodos. Más bien, hay una competencia de tertulias intelectuales y verborrágicas de parte de sus protagonistas, que recuerda a una de sus películas, Finales de agosto, principios de septiembre (1998). En ambas, el realizador opta por el formato de comedia ligera y espontánea, que remite al mejor estilo de Woody Allen.

Los personajes no sólo enfrentan los desafíos contemporáneos, sino también una crisis de pareja, asociada a los nuevos paradigmas en relación al amor y el sexo. Alian y Selene están casados hace veinte años, tienen un hijo y se abren a nuevas experiencias. Leónard está en pareja con una joven, con la que no parece del todo comprometido, mientras mantiene una aventura con otra. En ambos casos, los que se pone en juego, paradójicamente, es la incomunicación de lo que verdaderamente sienten en relación al otro. Algo que se oculta a pesar de los excesivos diálogos, pero que se percibe en los comportamientos. Ellos duplican sus vidas y, de alguna manera, ficcionalizan su realidad con una naturalidad insospechada, que se vuelve tan creíble como frágil.

Si en Viaje a Sils María (2014) Assayas reflexiona sobre la complejidad del paso del tiempo, y en Personal Shopper (2016) se acerca más al uso de la tecnología inserta en lo cotidiano, ahora en Doble vidas retoma la vorágine de los cambios tecnológicos que modifican patrones culturales de consumo y crea nuevos hábitos en el mercado. En esa

transición, van surgiendo temas y preguntas sobre las diferencias entre las viejas costumbres como el libro en papel vs. e-book; o si hay menos lectores y más de los que prefieren leer en tablets; o si ahora se escribe más debido a los nuevos medios y soportes: el iphone, los blogs, twitter, Facebook, etc.

“Desde siempre nuestro mundo está en constante cambio, dice el realizador. El gran desafío es filtrar, saber qué es lo más importante de todo lo que cambia y qué necesita nuestra adaptación o no. Al fin y al cabo, de eso va la política y el mundo de la opinión”.

Sin embargo, Dobles Vidas no está a la altura del resto de sus trabajos anteriores, más allá de las buenas interpretaciones y el humor que la sostiene. La propuesta se acerca más bien a un ensayo, excesivamente hablado, sobre los conflictos contemporáneos que atraviesa la generación X en su intento de aggionarse a la sociedad 3.

DOBLES VIDAS
Doubles vies, Francia, 2018.
Dirección: Olivier Assayas Guion: Olivier Assayas Reparto: Juliette Binoche, Guillaume Canet, Olivia Ross, Christa Theret, Antoine Reinartz, Pascal Greggory, Violaine Gillibert, Vincent Macaigne, Nora Hamzawi. Producción: CG Cinéma / Vortex Sutra / Arte France Cinéma Fotografía: Yorick Le Saux. Duración: 107 minutos

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