Compartir

Campusano no le tiene miedo a los temas problemáticos. Más aún, forman la materia prima principal de su prolífica filmografía que en casi 15 años y a razón de una o dos películas por año viene explorando los rincones más oscuros de la condición humana, brindando una exhibición de atrocidades cuya característica más perturbadora es estar basada en la realidad. Y no se domestica con el tiempo. En sus últimas películas abordó desde la trata de blancas (Fantasmas en la ruta) a la maldita policía (La secta del gatillo ), y siempre presentes la marginalidad, la impunidad y las diferentes formas de abuso y sometimiento. En hombres de piel dura se mete con el abuso infantil por parte de miembros de la iglesia y lo hace con la misma crudeza a la que nos tiene acostumbrados.

Campusano contó que Hombres… se trata de un proyecto de hace varios años, contemporáneo a la realización de Vil Romance (2008). Y hay varios puntos de contacto con aquel primer largo de ficción. Su protagonista principal Ariel, es un chico gay, hijo del patròn de una chacra del interior de la provincia de Buenos Aires, que termina una relación amorosa y secreta con Omar, el cura del pueblo, un hombre además bastante mayor que él. No sabemos hace cuánto se remonta esta relación. A partir de ahí, Ariel hace un proceso de exploración a través de varias relaciones con otros hombres, relaciones que en su mayor parte lo ponen en el papel de objeto de violencia y sometimiento. Por su parte Omar emprende un retiro espiritual que, lejos de hacerlo replantearse su conducta, lo lleva a hacer buenas migas con otro cura, este denunciado por violación, y efectuar intentos de acoso en sus alumnos menores llamándolos al silencio mediante la amenaza.

Campusano vuelve a hacer un retrato descarnado y brutal de las relaciones humanas, esta vez en el escenario rural de interior del país, pero la sordidez que se muestra, con el impacto y la incomodidad que esta genera están siempre en función de poner en evidencia los mecanismos de ejercicio del poder que se dan en estos ambientes de reglas rígidas y asfixiantes. Los que detentan algún tipo poder, patrones, líderes, padres, parejas, lo ejercen sometiendo, humillando y silenciado a los más vulnerables. Las autoridades nunca estan función de defender a los débiles y apañan a los victimarios (los curas ante la evidencia del abuso adoptan una actitud corporativa de complicidad y silencio). Ante este estado de cosas, la única salida parece ser la huida o el estallido de violencia que puede poner las cosas momentáneamente a mano pero no alcanza para derribar el status quo. Campusano agrega algunos breves momentos de humor para aliviar tanto agobio, y agrega algunos toques de sofisticación formal (steadycam, tomas aéreas desde un drone) a su habitual estilo de realismo sucio y desprolijo, pero en esencia sigue siendo el mismo cronista de una realidad despiadada.

Esta reseña corresponde a la presentación de Hombres de piel dura en la Competencia Argentina del 21º Bafici.

HOMBRES DE PIEL DURA
Hombres de piel dura. Argentina. 2019.
Dirección: José Celestino Campusano. Intérpretes: Wall Javier, Germán Tarantino, Claudio Medina, Juan Salmeri, Camila Diez, Malena Majul Lieun, Sergio Sarria. Guión: José Celestino Campusano. Fotografía: Eric Elizondo. Música: Claudio Miño. Edición: Horacio Florentín. Producción: José Celestino Campusano. Producción Ejecutia: Mónica Amarila, Leonardo Padín: Distribuye: Compañía de Cine. Duración: 96 minutos.

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here