Compartir

Madre no se nace, se hace. Pupille se esfuerza por brindar diversidad de enunciaciones ante el proceso de adopción entendido de manera compleja y emocional.

Théo es un bebe cuya madre biológica decide, definitivamente, entregar en proceso de adopción luego de dar a luz. La joven Clara (Leïla Muse) es interpretada con gran consistencia, en un sistema de salud integral donde incluso el derecho a preservar su identidad se encuentra resguardado. Asistimos a la empresa de una asistente social encargada de llevar el caso con total profesionalismo, cada uno de los personajes se muestra dotado de contradicciones y bondades propias de los retratos más tímidamente humanistas.

Sin perder de vista que la enunciación de cámara vacila por momentos en una subjetiva propia del protagonista desfilan gran variedad de personajes que construyen una red de contención y fortalecimiento del acontecimiento final: la adopción como la culminación de un proceso que involucra diversidad de personalidades y estados presentes en diferentes estadios.

Tanto la mirada como la palabra se consolidan como pilares constructores de las relaciones puestas en pantalla, para ello el juego de planos y ciertas decisiones de guion resaltan la reflexión sobre el trato interpersonal y el vínculo respetuoso con el infante. Toda la contención que Théo necesitará es la posta que su madre adoptiva Alice (Élodie Bouchez) construye a través de la superación de múltiples adversidades presentadas vía flashback, el pasado del personaje es un camino arduo que construye un estadio feliz en el encuentro con el hijo anhelado. Aquí no se presenta una cuestión de “tenencia”, sino más bien de caminos separados que se cruzan para compartir el futuro y seguir superando la adversidad en el crecimiento colectivo.

Sin recaer en dramatismos propios de ciertas temáticas abordadas, Pupille se desarrolla integral y reflexiva tanto de las problemáticas que aborda como de los medios formales con los que las representa.

EN BUENAS MANOS
PUPILLE. Francia/Bélgica, 2018.
Guion y dirección: Jeanne Herry. Intérpretes: Sandrine Kiberlain, Gilles Lellouche, Élodie Bouchez. Duración: 110 minutos.

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here