Los colchones se enciman en el living. Tres niños duermen y sus pies escapan de las sábanas. Nadie levantó la mesa y las zapatillas siguen tiradas y mezcladas por ahí. Amanda se levanta, encuentra sólo una zapatilla, y comienza a ordenar el caos de la casa de su padre. El comienzo de Las buenas intenciones, ópera prima de Ana García Blaya, condensa en la escena el recuerdo de su infancia y la pérdida de la inocencia. Autobiográfica y sensible, la película transcurre en los años 90, y es un homenaje a sus padres.

Amanda (Amanda Minujin) tiene 10 años y dos hermanos menores, Manu (Ezequiel Fontanela) y Lala (Carmela Minujin). Sus padres se han separado, por lo que deben vivir, alternativamente, en casa de uno y otro. Gustavo (Javier Drolas) el papá, tiene una disquería junto a su amigo Néstor (Sebastían Arzeno), es músico, compone canciones, alterna con novias casuales, organiza fiestas con sus amigos donde ellos participan, fuma porro, y se ocupa de sus hijos a su estilo relajadísimo. Cecilia (Jazmín Stuart) la madre de los chicos, es todo lo contrario. En pareja con Guillermo (Juan Minujin), discute a diario con Gustavo por la forma en que cría a los hijos y en las condiciones que los hace vivir. A nivel económico las cosas no marchan bien para ninguno, lo que motiva a Cecilia y Guillermo a irse fuera del país junto con los chicos, para darles un mejor porvenir. La propuesta altera el núcleo familiar, principalmente a Gustavo y a Amanda, quien enfrenta una gran dualidad al tener que decidir que hará de su vida.

Con cámara en mano, las escenas transmiten con fluidez y naturalidad, los vaivenes de lo cotidiano a través de un registro cercano e informal, para dar cuenta de los roles y las dificultades de los vínculos entre los padres y con sus hijos, principalmente se hace foco en la relación que se produce entre Amanda (el alter ego de la directora) con su papá (Javier Drolas, interpreta a su padre biológico). Juntos se rien, cantan, bailan, él la filma, pero también ella lo corrige y tolera sus particularidades formas de criarla y darle amor.

La música forma parte de la esencia familiar, porque está vinculada al padre fallecido de la realizadora, Javier García Blaya, músico y líder de la banda Sorry, que se hace presente con varios temas e integra la banda sonora de la película. También se suman Los Violadores, Flema y la versión inmejorable del Himno Nacional de Charly García, durante un acto escolar.

Uno de los mayores logros de la directora, es el manejo de dos registros que se van intercalando a lo largo del relato. En él conviven la historia que se narra, con las filmaciones caseras en VHS que hace Gustavo sobre distintas escenas familiares (donde participan los actores), pero luego la filmación que vemos se transforma, y ya no están ellos, sino las verdades cintas del pasado familiar, que se insertan hacia el final de la película, donde García Blaya decide clausurar el relato, de una manera sentida y particular.

Dentro del elenco, se destaca el debut del clan Minujín compuesto por las dos hijas del actor (quien tiene un rol secundario). Vale destacar la interpretación de Amanda Minujin, al componer un personaje de niña-adulta, que asume responsabilidades que no le corresponden por su edad, pero es el rol que le toca dentro de su familia. Las vivencias que atraviesa se manifiestan en su expresividad y en los distintos estados de ánimo que enfrenta con madurez e independencia frente a lo que le toca.

Las buenas intenciones surge del guión, escrito en 2008, que resultó ganador del Concurso de Ópera Prima del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales en 2017. A partir de eso, el proyecto de la película tomó forma y salió de gira con éxito por los Festivales de cine de Toronto, San Sebastián, Biarritz, Oslo y Mar del Plata.

En su estreno comercial, la película ofrece una divertida y, por momentos, nostálgica historia, que recrea aquellos tiempos del casete, las grabaciones y el VHS, tan íntima como personal. García Blaya habla sobre la identidad, la filiación familiar, las marcas que se llevan, junto al recuerdo de su padre que, con su música, está presente en toda la película.

LAS BUENAS INTENCIONES
Las buenas intenciones. Argentina, 2019.
Guión y dirección: Ana Garcia Blaya. Elenco; Reparto: Javier Drolas, Amanda Minujín, Ezequiel Fontanela, Carmela Minujín, Sebastián Arzeno, Jazmín Stuart, Juan Minujín.Fotografía: Yarará Rodríguez/ Edición: Rosario Suárez, Joaquín Elizalde/ Sonido: Martín García Blaya. Duración: 85 minutos.

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