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Tras 42 años, finalmente los seguidores de Star Wars van a ver el final de la historia de los Skywalker y si bien Luke, con su sabiduría Jedi nos diga que nadie se va realmente para siempre y hayamos visto a los fantasmas de Annaquin, de Obi Wan Kenobi y de Yoda, ya estamos lo suficientemente grandes para saber que la gente se muere por más Fuerza sobrenatural que los mueva.

Llega Episodio lX: El ascenso de Skywalker de la mano de J.J. Abrams que ya había dirigido el Episodio Vll pero había sido separado, porque su mirada no coincidía con la CEO de Disney, Kathleen Kennedy, la responsable de la historia una vez que George Lucas vendiera la saga y quedara apenas como consultor pero sin compromiso real por parte de la empresa. Pero para que no caigamos en la obviedad de pensar que Lucas fue traicionado, digamos que al realizarse la venta de todo el negocio, Lucas fue integrado a la empresa a través de una compra de acciones.

El capítulo final de los Skywalker viene a cerrar esta última fase pero además necesita arreglar lo que se hizo en el Episodio Vlll, con Rian Johnson como director. Lo cierto es que Johnson fue un tanto desmesurado y algo irresponsable, pero tenía algo interesante y era que parecía dispuesto a ir para adelante, así lo primero que hace es poner a Luke Skywalker tirando a la miércoles su espada láser, y algo aún peor, se lo vio tratando de matar a su sobrino por pensar que estaba definitivamente ganado por el lado oscuro.

Keylo Ren, sobrino de Luke e hijo de Han Solo le dice a Rey, una chica que nadie sabe de donde salió, que se una a él y que se olvide de todo porque están todos muertos y que dominen la galaxia mientras luchan hombro a hombro contra los guardias del que parece el gran villano de esta historia. Semejante fuerza vital, que termina con una imagen hermosa de un chico de una galaxia muy lejana que mueve algo con la sola intención de moverlo -mostrando que la Fuerza puede estar en cualquiera- enloqueció a los fans a quienes todo eso les pareció demasiado y de esta manera EVlll fue denostada de tal manera que todo el proyecto tambaleó. Acusaciones, enojos, alejamientos y los haters que no soportaron tanto. Lo que hubo durante un tiempo fue una verdadera ola de rumores que provocaron que una película de aventuras muy divertida como el spin off de Han Solo pagara los platos rotos. Con ese fracaso a cuestas Disney llamó de nuevo a Abrams y le dejó el final de la historia.

Desde el comienzo la nueva película recupera el tono oscuro del comienzo de la saga pero también el espíritu aventurero. Concentra la historia en el villano y cómo Snoke había sido pasado a valores por Keylo Ren, dejando a la nueva etapa huérfana de villano, así que hubo que ir por un villano que no se dejara engañar por un imberbe que si no se pone casco no asusta a nadie y de entrada nomás vuelve… el emperador Palpatine! No estamos adelantando nada porque su presencia se veía en los distintos trailers, así que hay que decir que la mayor parte de lo que se ve pertenece a la primera mitad de la película. Desde esa apertura en que Keylo va al encuentro de Palpatine para enterarse de algunas cuestiones, la historia empieza a avanzar y no para, es una montaña rusa de emociones. Poe Dameron y Finn recuperan status de héroes, Rey sigue su búsqueda de saber quién es, porque está claro que en la película anterior Keylo Ren le mintió a ella y a los espectadores diciendo que los padres de Rey no eran nadie. Sin dudas J.J. Abrams sabe del género de aventuras y no será tan arriesgado como Rian Johnson pero respeta la tradición y no se priva de filmar un par de momentos que claramente son respuestas al director de El último Jedi. Por supuesto que la película tiene lo que se suele llamar Fan service (guiños a los seguidores), pero a la vez anuda la historia y hace volver a Lando Calrissian, además de inventar nuevos personajes y un nuevo droide medio cachucho y muy simpático que anda en tándem con BB8.

La película es despareja porque el director, que es además uno de los autores del guión, va para adelante y medio a los tumbos prefiere dar explicaciones de algunos temas sin detenerse a pensar demasiado en la congruencia o en la verosimilitud -hay un par de decisiones que va a quedar en cada espectador decidir si son verosímiles o no- pero se llega al final sin aliento y con muchos momentos emocionalmente fuertes.

Mientras vemos el final de los Skywalker dentro de la historia de Star Wars en el canal Disney plus se desarrolla otra historia que es la de The Mandalorian, donde un Yoda bebé está haciendo las delicias de nuevos espectadores y se sabe que ya se está trabajando en la película sobre Obi Wan Kenobi también hay fuertes rumores sobre el peso de Jon Favreau en Disney gracias a The Mandatorian.

Los Skywalker han ascendido y han pasado cuatro décadas desde que George Lucas cambió la historia del cine con una película de bajo presupuesto que empezaba como empiezan todos los grandes cuentos con la frase: Hace muchos años en una galaxia muy, muy lejana. No es poca cosa para los que siguieron esta historia extraordinaria.

STAR WARS EPISODIO IX: EL ASCENSO DE SKYWALKER
Star Wars: The Rise of Skywalker. Estados Unidos, 2019.
Dirección: J.J. Abrams. Guion: Chris Terrio, J.J. Abrams. Intérpretes: Adam Driver, Daisy Ridley, Billie Lourd, Keri Russell, Carrie Fisher, Oscar Isaac, Billy Dee Williams. Producción: J.J. Abrams, Kathleen Kennedy, Michelle Rejwan. Distribución: Disney. Duración: 141 minutos.

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