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Una joven editora, de visita a la casa de su padre en la Bretaña en la remota punta de la Finesterre, sabrá del extraño museo que funciona detrás de la librería de Crozon, un pueblo cercano. En realidad no es otra cosa a que el último refugio de miles de originales rechazados por las grandes editoriales francesas. Una multitud de sueños perdidos, de ilusiones estalladas, de esperpentos literarios que abarcan todos los temas del mundo. La joven, con esa pasión que solo padecen los grandes lectores, intrigada frente a esa multitud de originales llegados desde todos los lugares de Francia y a pedido del fundador del museo, revisa, hurga, olfatea en búsqueda de algo atractivo, verdaderamente interesante que pueda rescatar de las llamas del tiempo. ¡Et voilà! Lo encuentra, una novela prodigiosa que puede amenazar con producir en tsunami en el aburrido paisaje literario francés.

La novela, que se llamará “Últimas hora de una historia amor”, se edita y rápidamente se convierte en ese tsunami, tan temido. Un trabajo que se encastra prodigiosamente entre la agonía de un largo amor, cuando no; con desgarrante fragmentos que tratan sobre la agonía real de Aleksandr Pushkin, trabajo que solo pudo asumir alguien que dedicó su vida a estudiar la obra del gran maestro ruso.

La opinión de la crítica es tan unánime como monumental. El éxito comercial apabullante, pero claro, quién es el autor de ese prodigio la respuesta deja a todos fuera del ring, se trata del señor Hernri Pick, el pizzero de Crozon, del que nadie conocía esa vida secreta , de escritor, que se debatía entre la harina, la mozzarella, su pasión por Pushkin y esa antigua máquina de escribir en la que amaso, su más genial novela.

La consagración, lamentablemente póstuma, hará que su viuda sea la invitada de honor a un importante programa de crítica literaria, remedo del famoso Apostrophes de Bernard Pivot. En plena emisión, a medida que el crítico va conociendo la vida del pizzero, comenzara a desconfiar, convirtiendo la historia en un muy desconcertante thriller, que cambiará la vida del símil Pivot, con exquisitos guiños literarios, que harán más apasionante todavía la investigación. Aunque el vertiginoso trayecto que llevará en numerosas oportunidades a nuestro literario sabueso de París a Finesterre comenzará a ralentizar la historia, quitándole fuerza a con cada vuelta del camino, enredándose en disquisiciones que lo alejrán del relato central -hasta entonces inteligente- y con mucha tela para cortar para quienes el mundo editorial les resulte desconocido.

Este declive hace parecer que el guionista, el propio Bezançon, buscó el atajo demasiado cómodo para la adaptación de la novela La Delicadeza (del escritor francés David Foenkinos), transitando una historia que si bien liviana, también es rica en perfiles y técnicamente muy lograda. Haciéndonos quedar con ganas, concluyendo con un final torpe, ramplón y finalmente decepcionante.

LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS OLVIDADOS
Le Mystère Henri Pick. Francia/Bélgica, 2019.
Dirección: Rémi Bezançon. Intérpretes: Fabrice Luchini, Camille Cottin, Alice Isaaz, Bastien Bouillon, Josiane Stoléru, Astrid Whettnall, Marc Fraize, Hanna Schygulla, Marie-Christine Orry, Florence Muller. Producción: Eric Altmayer, Isabelle Grellat y Nicolas Altmayer. Guión: Rémi Bezançon y Vanessa Portal. Distribuidora: CDI Films. Duración: 100 minutos.

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