Disponible en Cine.Ar

Luego de su ópera prima Colmena, Majo Staffonali filma Román, ya estrenada en el marco de Competencia Latinoamericana del 20º BAFICI en 2018 y ganadora del Premio del Público a la Mejor Película en el 33º BFI FLARE London LGBTQ+ Film Festival, en marzo de 2019. En esta oportunidad se difundirá por primera vez en la plataforma de Cine.ar.

Esta película cuenta la historia de un encuentro inesperado entre Román y Lucas. Podríamos definir al primero como un apático agente inmobiliario, cuyas perspectivas de ascenso profesional y social hace rato se encuentran suspendidas. Román sostiene una existencia con roles definidos: es esposo, padre y trabajador; todas funciones que cumple con cierta eficiencia. Por otro lado, está Lucas, un compañero de la obra de teatro de Cata, la hija de Román, y veinte años más joven que éste. Si bien Lucas parece vivir su vida de manera relajada e improvisada, no es un joven dispuesto a dejar para más adelante aquello que despierta su avidez. Mientras que uno parece accionar con su deseo como único motor, el otro acciona sin deseo alguno, es decir, según los parámetros del deber.

Román habla del encuentro y el despertar. En principio sexual pero no tendría por qué agotarse en este aspecto. Mucho se ha dicho de lo inusual de esta producción que está compuesta casi exclusivamente por un equipo técnico de filmación femenino y trata sobre un vínculo entre dos hombres. Tanto esta temática como el aspecto relativo a su producción, que no es más que una anécdota –por lo menos desde la valoración de la estructura ficcional-, ha llevado a Román a circular por diversas muestras y festivales LGBTIQ+. En principio esto está muy bien desde la circulación y distribución que las películas independientes necesitan. Pero podría pensarse que la propuesta ficcional no se agota en el tema evidente que exhibe: el despertar de un hombre heterosexual ordinario.

Hacer una lectura crítica implica siempre una interrogación, de hecho, es más la formulación de una pregunta que la descripción de una trama. ¿De qué manera se dice aquello que se dice? Cierto que a veces las críticas cinematográficas hacen más incapie en el tema (qué se dice) y otras en el modo, particularmente cuando el cine de autor se impone y la subjetividad parece estar por encima de toda temática. Román es un caso que merece más de una pregunta. De lo contrario, corre el riesgo de nacer y morir en el mundo de los colectivos LGBTIQ. Como diría Serge Daney, uno de los referentes críticos más importantes del siglo del cine, frente a una película uno podría también preguntarse a quién le habla ese mundo ficcional, pero también ¿contra quién se erige?

El despertar sexual de Román puede ser el despertar por antonomasia, aplicable a todo adormecimiento social que padecemos. Román habla a los muertos en vida que proyectan y esperan, postergan y van empequeñeciendo sus expectativas hasta tal punto que uno ya no las recuerda ni las reconoce como propias. Es tan pequeño el mundo del personaje que casi uno puede intuir que cualquier despertar podría haber hecho el mismo efecto: un taller de escultura, un viejo amigo, una amante mujer en vez de Lucas, una infidelidad de su esposa, etc. En esta historia, Majo Staffolani crea una enunciación muy cuidadosa, casi alejada y distanciada el mundo interior de sus personajes. Asistimos al despertar, como testigos de un adormecimiento irrefutable. Puede ser que la estimulación inicial de Román, provocada por Lucas, no es la de todos los espectadores. Pero tal vez, el adormecimiento inicial del personaje sí lo sea porque casi todos los espectadores de Román han estado alguna vez entumecidos por lo que la demanda social y familiar demanda. Desde esta perspectiva, si bien es celebrable que una película pueda tener la oportunidad de ser difundida gracias a los festivales y muestras del colectivo LGBTIQ, también puede ser un lugar fácil para los críticos leerla solo desde esta perspectiva, como si el criterio estético de la propuesta solo se redujera a un criterio político o bien que solo deriva de éste.

Nos preguntamos una vez más: ¿a quién le habla Román? La interpelación más potente de la película sin duda se ubica más en los márgenes del colectivo que dentro de él y tal vez aquellos que están del otro lado de la frontera, por fuera de ese círculo, puedan hacerse eco esta historia que nos habla a todos.

ROMÁN
Román. Argentina, 2018.
Dirección y guión: Majo Staffolani. Intérpretes: Carlo Argento, Gastón Cocchiarale, Gabriela Izcovich, Lara Crespo. Montaje: Majo Staffolani, Luca Castello. Diseño de sonido: Alex Stef Savino. Dirección de fotografía: Mariana Bomba. Producción: Majo Staffolani, Vanesa Ragone (productora asociada).

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