"El triunfo de Sodoma", de Goyo Anchou.

El segundo día de DOC Buenos Aires arremete con todo, la retrospectiva de Phillip Warnell nos acerca a un realizador cuyas obras son un verdadero banquete filosófico. No plenamente cargado de argumentaciones y teoremas, sino más bien sensorial y hasta fantástico.

En los intersticios, aquello que se señala por fuera de nuestros blandos cueros, nos topamos con el enigma. Imagen, sonido y dialogo encuentran su frecuencia en el intersticio en La chica con rayos x en los ojos (*). Warnell nos hace creer o reventar, conduciéndonos por arcanos sentidos populares, plácidamente paseando entre el extrañamiento y el verosímil.

Primero vi la luz es una pieza de una belleza inmutable, sin mezquindad la imagen y el texto construyen un cuento visual por demás enigmático. El pulso detenido y detallista de la imagen en movimiento nos muestra la maqueta de una iglesia como si contemplásemos una bola de nieve. El tiempo decanta y permite aflorar, en el descubrimiento del vínculo, la belleza efímera entre la imagen y el enunciador del discurso.

“La chica con rayos X en los ojos”, de Phillip Warnell.

Siguiendo con la programación el gran estreno de la fecha es, sin duda, El Triunfo de Sodoma de Goyo Anchou a las 22, seguido a la proyección se podrá acceder a la extensa charla entre su realizador y Roger Koza. Así que es pertinente una breve introducción sobre la película para ir entrando en calor.

Una semilla pornoterrorista llegó a la capital jesuítica más austral. Las Eróticas del terror se plantean como un campo fértil desde hace más de una década en el cadavérico continente europeo. Listos para la autopsia/banquete los nativos sudamericanos, autoproclamados activos carroñeros, devoran para esculpir escupiendo un nuevo manifiesto. En estos territorios no todo es violencia a la carta, El triunfo de Sodoma nos entrega también la calidez del romanticismo y la nostalgia rioplatense.

La historia versa sobre un trovador, poeta en devenir perra, que combina en su relato las Confesiones de su conversión y los hitos del manifiesto de la Nueva Sodoma. Los habitantes y referentes de la nueva ciudad desfilan como colectivo creador de esta cinta.

El discurso pornológico Goyeano, incesante en ojos y bocas omnipresentes, se esfuerza no tímidamente en eliminar las distancias entre el elemento personal y el impersonal del lenguaje. El colectivo se consolida como una presencia espesa, convocando al animal estandarte nacional que muge desde los raídos paisajes del paisanaje pampeano.

Sexualizando el pensamiento espectatorial (mixturas de códigos erótico- lingüístico y audiovisual), se construyen y destruyen cuerpos en continua y repetitiva performance que cobran el rol de soportes descriptivos, evidenciando y denunciando las lógicas activas y cristalizadas del saber codificado. Lenguaje paradojal de las víctimas, que se alzan en derecho de violencia contra el verdugo, hastiadas de la silenciosa presión del poder sobre sus cabezas.

(*) La chica con Rayos X en los ojos y Primero vi la Luz, de Phillip Warnell. Proyecciones el miércoles 28 a las 14, jueves 29 a las 14 y viernes 30 a las 21.

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