Disponible en la página del Festival de Mar del Plata desde el 23 hasta el 25 de noviembre.

La exploración del universo femenino contiene un lenguaje en común; el hallarlo y ponerlo de manifiesto es una de las claves de Mamá, mamá, mamá, primer largometraje de la joven realizadora Sol Berruego Pichón- Riviere, ganadora del primer premio del concurso Ópera Prima del INCAA (2017).

Cleo (Agustina Milstein) tiene 12 años y perdió a su hermana pequeña en un accidente. Su madre (Jennifer Moule) está devastada, y de ella se ocupa su tía (Vera Fogwill) y sus primas, dos niñas pequeñas (Matilde Creimer Chiabrando y Camila Zolezzi) y una adolescente (Chloé Cherchyk), que la acompañan a transitar el doloroso momento con juegos, música y charlas. El duelo, que empuja a una madurez prematura y aún resulta incomprensible, se mezcla con los cambios en su cuerpo y la curiosidad de una pubertad incipiente que comparte sólo con sus primas. Ya nada será igual en la vida de Cleo y su madre, pero ambas se vincularán desde el vacío que comparten.

A través del juego, las niñas van reinterpretando, a su manera, el significado de morir, de desaparecer. Lo relacionarán con un secuestro o le rendirán tributo a través de un ritual. Todo es tan sutil, y tan sensorial que no hizo falta escenificar la tragedia, ni hablar de lo que pasó. La cercanía de los planos se encargan de contener a los personajes, traducir sus gestos, y dejar al descubierto esa sensación de no saber cómo actuar en momentos de tanta tensión, sin dejar la naturalidad propia de la edad. Ese registro detallista y observacional, recuerda la influencia del cine de Lucrecia Martel, y las temáticas de películas de iniciación.

Una de las particularidades de Mamá, mamá, mamá es que está interpretada y realizada sólo por mujeres y chicas. “Creo en cierta sutileza que se filtra en las mujeres de manera espontánea (…) Es por esto, comenta la directora, que busqué tener en este equipo de filmación a mujeres en los roles principales; no por descreer del género opuesto sino a forma de ensayo, de intentar crear una fraternidad que sólo aparece cuando únicamente hay mujeres”.

Presentada en la sección Generation Kplus de la Berlinale, donde obtuvo la Mención Especial del Jurado Internacional. El logro de la película, a cargo de una realizadora que promete, está sostenido en esa solidaridad y contención que se genera en los vínculos femeninos. Una mirada interesante y un certero tratamiento sobre el crecimiento, la identidad, y los vínculos.

Mamá, mamá, mamá, de Sol Berruego Pichón-Riviere (Argentina, 2020. 65 minutos).

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