Disponible en la página del Festival de Mar del Plata desde el 25 hasta el 27 de noviembre.

The Last City es una película desafiante, compleja, no solo porque sus locaciones varían y sus personajes se multiplican (siendo interpretados por los mismos actores), sino porque la línea de diálogos crea continuamente quiebres, fisuras en la línea temporal desde donde nos habla un arcano oráculo.

El frenético ida y vuelta, del dialogo entre dos personajes, se encuentra finamente trabajado no solo como guion e interpretación, sino también en un encuadre sumamente expresivo que gesticula e interactúa ante lo dicho. Un recurso difícil de codificar que parece ser la gran herramienta discursiva de Heinz Emigholzi.

Parados desde Atenas no nos es difícil imaginar estos diálogos en clave Socrática, pero como la línea temporal ha sido dinamitada, la filosofía y su mayéutica retoman discursos científicos, históricos y poéticos que juegan en la cornisa entre la imaginación y el razonamiento.

La última ciudad es como el último continente, un territorio físico y al mismo tiempo onírico donde se encuentran los habitantes que dialogan con el inconsciente colectivo. Una imbricada red invisible, pero transitable, que no respeta lógicas de tiempo y espacio (ya que tiene su propia lógica trascendente y mutable), la del intelecto activo único vestigio de nuestra presencia en el planeta tierra.

THE LAST CITY
De Heinz Emigholzi (Alemania 2019. 100 minutos)

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