Disponible en Netflix.

Uno de los creadores más prolíficos de la segunda mitad del SXX nació en Baltimore en 1940, se llamó Frank Zappa y creció dentro de una familia donde nadie tenía antecedentes musicales. No solo eso, la música estaba prácticamente ausente de su vida hasta que al llegar a la adolescencia se encontró con un disco de Edgar Varese, al que llegó por un comentario que leyó en el que se lo calificaba al disco como “una porquería”. El adolescente encontró en ese montón de ruidos un incentivo impensado y de ahí a conseguirse una guitarra y aprender solo todos los yeites del Rithym and blues fue un paso.

Desde hace un tiempo se puede ver circulando en distintas plataformas Zappa de Alex Winter, un documental producido por uno de los hijos del músico lo que le asegura material exclusivo y muy interesante.

Escuchar a Frank Zappa por primera vez suele ser todo un examen, una prueba que no todos pasan o soportan. Su música es compleja y él como artista fue de lo más incómodo y provocador. Creador de un rock furioso, guitarrista virtuoso, líder de una banda disruptiva que provocaba el escándalo desde el escenario y que exigía de su público un estoicismo a prueba de balas. Pero pasada la etapa más áspera de su actividad en Los Angeles con The Mothers of Invention (así se llamaba su banda), Zappa profesionalizó la estructura que lo rodeaba. Un día se sentó, contó el dinero que le quedaba y notó que estaba en un quebranto económico que no podía ni quería sostener en el tiempo. Entonces cambió de costa, se va a NY y se instala en un teatro desde ahí hace crecer su fama y se va volviendo un artista indescifrable. Al llegar a la década de 1970, Zappa se había cargado a los Beatles editando la primera tapa burlona de un disco que parodiaba a Sgt. Pepper y era visita obligada de los músicos ingleses que llegaban a Estados Unidos de América como Bowie o Jimmy Hendrix.

Fue uno de los primeros músicos de rock que se propuso liberarse de los contratos leoninos de las corporaciones, armó su propio sello y siguió adelante hasta que en la década del ´80 y después de haberse forjado un nombre que le aseguraba la independencia irrumpió en la política. Eran los años de MTV y de Reagan cuando desde el senado surgió una iniciativa para atacar a las letras de los grupos de rock en general y las de los raperos en particular. Entonces Zappa se volvió un vocero por la libertad de expresión peleando luchas que ni los músicos afectados se atrevieron a dar pero a él no le importaba porque sentía que los grupos conservadores que atacaban las letras de sus colegas iban también por todos.

Cuando murió en 1993 tenía apenas 52 años y dejó una cantidad de discos impresionante de distinta clase de música, porque vale la pena decir que terminó escribiendo música para conciertos y hasta compuso para el Kronos Quartet, que trabaja sobre la música clásica contemporanea.

El documental de Winter muestra las distintas facetas del músico que tenía una personalidad complejo y podía incomodar incluso a sus más acérrimos fanáticos.

ZAPPA

Zappa. Estados Unidos, 2020.

Dirección y guion: Alex Winter. Música: Canciones de Frank Zappa. Fotografía: Anghel Decca. Reparto: intervenciones de Frank Zappa,Gail Zappa,Mike Keneally,Ian Underwood,Steve Vai,Pamela Des Barres, Bunk Gardner,David Harrington,Scott Thunes,Ruth Underwood,Ray White,Alice Cooper. Duración: 129 minutos.

Compartir