Estreno en CineAr Tv el jueves 4 de febrero a las 20 (repite el sábado 30 a la misma hora). Disponible en Cine.Ar a partir del 5 de febrero.

En el panorama actual argentino, con una escena prolífica y un profesionalismo creciente, la figura de Daniel de la Vega es a la vez de referente y pionero, ya que arrancó a hacer cine de género a fines de los 90 cuando muy pocos en el ámbito local lo hacían (salvo también el colectivo Farsa Producciones y en particular Pablo Parés, con quien de la Vega colaboró en más de una ocasión). Desde el legendario corto La última cena (1999) y luego en unos cuantos largometrajes, el realizador ha construido una filmografía constante  dentro del género visitando a su vez varios subgéneros: el terror sobrenatural en Jennifer’s Shadow (2004, junto a Parés) y La muerte conoce tu nombre (2007), el thriller con elementos de giallo en Necrofobia (2014), el folk horror con elementos de road movie en Ataúd blanco (2016), y también subgéneros aledaños como la comedia negra en Hermanos de sangre (2012), el policial de enigma en Punto muerto (2018) y la ciencia ficción post-apocalíptica en Soy tóxico (2018, nuevamente junto a Parés). Al tercer día es una suerte de regreso al terror sobrenatural de sus inicios con las marcas formales que el realizador fue refinando con el tiempo.

Cecilia (Moro Anghileri) sale de viaje con su pequeño hijo, en parte para escapar de la presencia agobiante de su ex y padre del chico (Diego Cremonesi). Paralelamente, un sacerdote (Gerardo Romano) recibe el encargo de transportar una misteriosa carga y en medio de la ruta se produce un accidente donde los vehículos de ambos colisionan. Cecilia despierta en un hospital tres días después con su hijo desaparecido y sin memoria de lo recientemente ocurrido. Desesperada, sale en la búsqueda del chico, huyendo del policía que quiere interrogarla (Osvaldo Santoro) y con la ayuda de un médico que se solidariza con ella (Lautaro Delgado Tymurk). Por su lado, el sacerdote también emprende la búsqueda de ese algo que se perdió o liberó en el accidente y para ello apela a métodos que pueden ser bastante extremos. Ambas búsquedas y ambos personajes van a volver a colisionar en algún momento, mientras van dejando a su paso un rastro de muertes atroces.

De la Vega retoma elementos que había expuesto en Ataúd blanco, donde una madre también perdía a su hija en la ruta, esa pérdida de un ser querido y la voluntad de hacer lo que sea para recuperarlo era el motor de la protagonista y también una secta se planteaba como antagonista. El film está narrado a partir de la perspectiva de varios personajes y, a la manera de un rompecabezas, va armando y reconstruyendo la línea de acontecimientos, apelando a flashbacks que van resignificando lo visto. Por momentos exige del espectador paciencia para entender las razones del accionar de los personajes ya que algunas de ellas se explicarán con el correr del relato.

El film muestra la impronta del terror gótico europeo, así como del terror americano de los años 80, ambas influencias reconocidas del realizador, y vuelve a incluir elementos visuales del giallo. A lo largo de sus films, De la Vega no solo mostró la influencia de directores como Sam Raimi o Stuart Gordon (que son referentes habituales del terror local) sino también de autores europeos como Mario Bava o Dario Argento que son palpables en cierta estilización visual que ya forma parte reconocible de su estilo. EL realizador vuelve a demostrar aquí un virtuosismo formal  que es siempre interesante de ver aunque a veces puede parecer excesivo o que se impone sobre el relato. De la Vega aprovecha escenas como la de una sesión de hipnotismo para hacer un despliegue visual exuberante y, a la vez, construir un clima hipnótico y de pesadilla.

Fiel a sus referentes y siempre interesado en exhibir sus influencias, el director hace una apelación a los efectos visuales físicos y al maquillaje de caracterización que remite directamente al terror ochentero y también hace guiños directos como el abrigo rojo del chico que recuerda a Venecia rojo shocking (1973). Una actitud que también muestra explícitamente en los agradecimientos de los títulos finales a directores que lo marcaron, desde F.W. Murnau a Tobe Hooper, pasando por Terence Fisher o Tom Holland, y a autores como Bram Stoker y Stephen King. Se trata de una lista ecléctica dentro del género, pero que denota amor y compromiso por el mismo, cuya huella puede rastrearse en su obra y permite ver cómo esa amalgama ha ido conformando un estilo propio y una marca autoral reconocible.

AL TERCER DÍA
Al tercer día. Argentina, 2021.
Dirección: Daniel de la Vega. Intérpretes: Moro Anghileri, Gerardo Romano, Verónica Intile, Arturo Bonin, Rodolfo Ranni, Lautaro Delgado Tymurk, Osvaldo Santoro, Diego Cremonesi, Osmar Núñez. Guión: Alberto Fasce, Gonzalo Ventura. Fotografía: Mariano Suárez. Música: Luciano Onetti. Montaje: Martín Blousson, Daniel de la Vega, Guille Gatti. Dirección de Arte: Jotar. Producción: Néstor Sánchez Sotelo, Daniel de la Vega. Jefe de Producción: Daniel Rutolo. Duración: 85 minutos.

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