Estreno en CineAr Tv el jueves 11 de febrero a las 22 (repite el sábado 13 a la misma hora). Disponible en Cine.Ar a partir del 12 de febrero.

Es sabido que La noche de los muertos vivos (1968) marcó un antes y un después en el cine de terror. La opera prima de George Romero dejó una huella profunda en la historia del cine no solo por haber redefinido a los zombies tradicionales en su nueva modalidad de muertos vivos que desde entonces sería incontablemente imitada y se impondría como uno de los subgéneros más prolíficos, sino también por introducir en el género una cuota extra de crudeza, de impacto y, a la vez, volverlo más contemporáneo, estar atento al espíritu de la época y meter con diferentes niveles de sutileza comentarios políticos y sociales. Esto es canon y a esta altura ningún historiador, crítico o cinéfilo lo discute.

¿Pero qué pasaría si esta fuera en realidad una historia oficial que silencia otra historia, la verdadera historia? Y es que Romero en realidad simplemente se inspiró, o más bien tomó prestado sin aviso todos esos elementos de un film tres años anterior, muy poco visto en su momento y hoy desaparecido, realizado en el interior de la Argentina. Esta extravagante y atractiva idea es la que propone Zombies en el cañaveral. El documental, primer largometraje del realizador tucumano Pablo Schembri que obtuvo una muy buena recepción en el Festival de Mar del Plata 2019 y obtuvo cuatro premios, incluyendo el principal de la competencia internacional y el del público, en el festival Buenos Aires Rojo Sangre del mismo año.

La historia que Zombies en el cañaveral. El documental pretende contar o rescatar es precisamente la de Zombies en el cañaveral, la película, un oscuro film de terror filmado en Tucumán en 1965, apenas un año antes del Onganiato. Primera y única película de su director Ofelio Linares Montt, se trata de una obra que nadie vio y se considera pérdida, de la que sobreviven apenas el trailer, unas cuantas fotos y un afiche. Una obra mítica y maldita del material del que están hechos la leyenda y el culto. El detalle sugestivo es que este film de zombies producido en una provincia del interior de la Argentina no pudo estrenarse en su país por la censura de la ya instalada dictadura de Ongania, pero sí tuvo unas cuantas exhibiciones exitosas en Estados Unidos. Es ahí donde Romero podría haberlo visto e “inspirarse” para el film que iba a lanzar poco después. Con lo cual, la conclusión que esta revelación habilita es que es Linares Montt el padre del terror moderno y es su película el verdadero y oculto disparador del cine de terror tal como lo conocemos.

Vamos a decir, a riesgo de parecer aguafiestas, que el film de Schembri se trata de un falso documental, o Mockumentary, un género que vivió una explosión en este milenio pero casi no fue explorado en nuestro país (habría que remontarse quizás a La era del ñandú, telefilm dirigido por Carlos Sorin en 1987). No obstante la reconstrucción histórica y la reproducción de los códigos del documental tienen la precisión como para que algún espectador no avisado tome la historia por cierta, por lo menos hasta cierto punto, y en cualquiera de los casos siga siendo una experiencia disfrutable.

Schembri presenta la historia de una producción dificultosa y heroica, con un breve éxito, una caída estrepitosa y la posterior leyenda y reivindicación. Lo hace en un formato de documental clásico con entrevistas y material de archivo a lo cual agrega una investigación en proceso e intercala a los personajes ficticios con otros reales para darle verosimilitud y espesor. De los primeros se destaca el director retirado Ofelio Linares Montt (quien ganó un premio como actor en el BARS 2019), y entre los últimos se cuentan los críticos Roger Koza y Diego Trerotola, la directora Laura Casabe (La valija de Benavidez, Los que vuelven) y se tiene el lujo de contar con la última participación fílmica de Isabel Sarli. De todos ellos, se le da protagonismo a Luciano Saracino, escritor, guionista (la serie German, últimas viñetas o el film Necronomicon, el libro del infierno) y autor del libro Zombies! Una enciclopedia del cine de muertos vivos. Saracino, obsesionado por el film perdido y el director pionero con quien hizo buenas migas, se propone la difícil meta de encontrar un ejemplar del guión original de Zombies en el cañaveral. Esa búsqueda ardua le añade al relato una línea de pesquisa, un objetivo que, paralelo al de reconstrucción, dispara el relato también hacia adelante.

La figura de Romero adquiere aquí un carácter ambiguo de héroe/villano que probablemente le hubiera hecho gracia. Cuando se exhiben al principio las imágenes del trailer sobreviviente lo que vemos es una reconstrucción inequívoca de imágenes de La noche de los muertos vivos, donde se replica una estética, encuadres, escenas y personajes, que de ser real hubiera puesto al legendario realizador en un aprieto, y que demuestra que Schembri, como él mismo declaró, vio el film muchas veces y se cuenta entre sus favoritos, tanto como para hacerle esta particular muestra de escrache y homenaje.

Porque lo que además rescata Schembri de George Romero y su obra, y lo incorpora a sus personajes y su relato, es el carácter subversivo que puede tener una historia del género y como se puede conectar con los problemas y los miedos de la época. Schembri ubica su historia durante la dictadura de Ongania, en una provincia que poco tiempo después sería escenario de tres revueltas populares conocidas como Tucumanazo. Ese rescate de las luchas populares hace más claro el mensaje subyacente del film supuestamente perdido en forma de relato de invasión zombie: la idea de un colectivo de desposeídos que organizado ataca el statu quo. Una idea que seguramente no habría gustado a los censores de la época, en caso de que la hubieran entendido.

Zombies… es una película hecha por un fan, para la que no hace falta ser un fan como para conectar con la misma aunque sin duda ayuda para disfrutar de sus varios guiños y apelaciones a la historia del cine de terror. Es además un tributo a la capacidad que puede a veces tener el género de ser transformador y revolucionario.

ZOMBIES EN EL CAÑAVERAL. EL DOCUMENTAL
Zombies en el cañaveral. El documental. Argentina. 2019.
Dirección: Pablo Schembri. Elenco: Luciano Saracino, César Legname, Mónica Audi Falú, Carlos Lizarraga, Diego Trerotola, Laura Casabé, Roger Koza, Isabel Sarli, Ramiro San Honorio. Producción. Guión: Pablo Schembri. Fotografía: Guido de Palma. Música: Javier Ruiz. Montaje: Franco Cruz. Dirección de Arte: Pablo Schembri. Diseño de Sonido: Javier Ruiz. Producción: Pablo Schembri. Producción Ejecutiva: Nicolás Batlle, Mariel Bomczuk, Luz Mariel Salas. Duración: 88 minutos.

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