• Función 1: Lunes 22 de marzo | 21.15 h. | El Cultural San Martín 1 | Reservá tu entrada
  • Función 2: Miércoles 24 de marzo | 21.10 h. | Espacio Cultural Carlos Gardel
  • Función online: Lunes 22 de marzo | 22 h. | Disponible por 72 hs. | Regístrate por única vez y accedé a las películas online para verlas a partir de su fecha de estreno. *Mirá el instructivo

Cristián Sanchez tiene una obra desarrollada a lo largo de 45 años, disputando con el cine convencional normas, modos y mandatos. Su cine puede vincularse con el surrealismo del Luis Buñuel maduro y, en su propio país, con algunas obras de Raúl Ruiz.

Date una vuelta en el aire tiene lo mejor de ambos: humor radical y ácido, así como momentos en los que desmonta los procesos casi televisivos del registro audiovisual. Los diálogos son desopilantes, porque Sánchez maneja perfectamente el límite del desajuste de los mismos con la lógica de los roles personales y el mundo de las instituciones públicas. Todo lo dicho podría ser dicho, aun cuando sonara algo extraño. En esa extrañeza, el humor estalla. Lo que es verosímil al comienzo, a partir de la aparición de una mujer enigmática, se convierte en sobrenatural ya nada requerirá ajustarse a la realidad exterior.

Un falso trabajador del centro impide el paso a un joven estudiante que busca a una compañera, pero ensaya raras explicaciones para permanecer en el interior del espacio; un supuesto hombre de negocios, que no negocia nada, es también cuestionado por este supuesto servidor público y este pronto es expulsado por la directora, que resulta no ser tal. Y todos ellos luego serán parte de dos extrañas situaciones: la búsqueda de un árbol energético que señala la existencia de un centro ceremonial y la escenificación de una escena sexual, extraída de un libro escrito en francés.

En medio de toda la farsa se habla de la cultura, las artes y las instituciones culturales. Se revela las varias caras de esa institucionalidad erigida alrededor de la práctica cultural, donde se manifiesta un régimen de simulación permanente. El poder y la farsa son dos puntales de ese ejercicio. Allí estarán entonces la construcción de espacios, el lugar del artista, la autoridad de su palabra, la mirada urbana sobre la cultura indígena, y la mitificación de la tierra que hacen las burguesías urbanas, que sueñan con renunciar a todo para tener una vida mejor.

Sánchez, como Buñuel en su obra madura, expone el lenguaje en tanto dice y esconde, juega con la palabra como parte del engaño, pero a la vez incluye a la vacilación como aquello que devela. Y demuestra como el humor, cuando es entendido como recurso para desmontar los cimientos del orden y desnudarlos, es efectivamente poderoso. 

DATE UNA VUELTA EN EL AIRE
De Cristián Sánchez  (Chile, 2020, 80’)

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