• Función 1: Martes 23 de marzo | 18.30 h. | Quetren Quetren | Reservá tu entrada
  • Función 2: Sábado 27 de marzo | 16.30 h. | Sala Leopoldo Lugones – CTBA
  • Función online: Martes 23 de marzo | 19 h. | Disponible por 72 hs. | Regístrate por única vez y accedé a las películas online para verlas a partir de su fecha de estreno. *Mirá el instructivo

A partir del mito de los amantes eternos Orfeo y Eurídice, Alexander Kluge y Khavn de la Cruz arman un relato plagado de sangre, de canciones, de cruces y mezclas de tiempos.

En esta nueva versión del mito, Orfeo es Orphea y Eurídice es Euridiko. El cambio de género de los protagonistas es una marca de época y a la vez un alegato sobre la diversidad. Esta diversidad también se verá reflejada en varios aspectos por ejemplo el multilingüismo, se habla en varias lenguas que no sólo remiten a la propia mistura que se genera entre el alemán de Kluge y el filipino de Khavn, sino a otras lenguas que a la vez remiten a varias idiosincrasias. También el entrecruzado de materiales fílmicos como las imágenes generadas por computadora fundidas en yuxtaposiciones y sobreimpresos. Orphea es un musical y a la vez una historia de amor, pero también es un relato lúdico que se ancla en las raíces del mito y lo reedita deslizándolo hacia el presente.

La ópera y el tango, el mamut y los celulares, las serpientes y los tacos altos, Bergman y Herzog, los hombres y las mujeres y los muñecos conviven en Orphea estructurando – o más bien desestructurando – un collage de imágenes vívidas que remiten al pasado más o menos remoto pero se hace cargo del presente- Tal vez este sea uno de los grandes gestos políticos de la película que además se permite revisar el fascismo, la Segunda Guerra Mundial y las desigualdades sociales en el “inframundo” de los confines de Manila.

Una película inclasificable, lúdica pero consciente de aquello que muestra y de aquello que relata. Un ensayo sobre la historia, una ópera punk, una reflexión sobre el cine, una película subversiva en varios sentidos es Orphea . Una película dionisiaca, desmesurada difícil de domesticar al comienzo pero finalmente disfrutable.

ORPHEA
De Alexander Kluge y Khavn (Alemania, 2020. 82 minutos)

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