La cuestión no podía ser más tentadora, TNT convocó a mitad de la semana lo que se denomina “prensa especializada” a un encuentro vía zoom con los encargados de llevar adelante la ceremonia de entrega de los Oscar para toda América Latina. El premio que todos amamos menospreciar pero que año a año nos encuentra sentados frente al televisor protestando por la extensión, emocionados con el In Memorian  o sorprendiéndonos con algún número musical. La mayoría de las veces nos vamos a dormir refunfuñando y si, prometiendo no volver a ver la entrega. 

Con presencia completa de los anfitriones (Axel Kuschevatzky, Ileana Rodríguez, Rafael Sarmiento y Lety Sahagún) y un centenar de periodistas conectados a sus mecanismos preferidos para estos eventos, el encuentro fue divertido más allá de los pronósticos al estilo Guillermo Nimo. Pudimos enterarnos de algunos cambios que se han producido en los últimos años en la Academia,  modificaciones que ayudan a entender algunos premios que se han dado e incluso hubo tiempo para teorizar sobre cuál será el futuro de la industria audiovisual. 

Pero vayamos a los que nos convocaba que fue la entrega de los premios de la Academia de Hollywood que este año llegan atrasados porque la fecha original se corrió, tratando de que la pandemia global a esta altura del año fuera un mal recuerdo pero claro, el ser humano propone y el virus dispone. Esta ceremonia estará marcada por los cuidados que la época exige: barbijos hisopados y distanciamiento social. Tanto distanciamiento que ni siquiera los que estén presentes en Los Ángeles estarán en un solo auditorio. El espectáculo que estará producido por Steven Soderbergh  y quedará en la historia por el intento de dar un show en pleno escenario distópico, se convierte en un interrogante sobre si este cambio de imagen será excepcional o llegó para quedarse. 

Un dato importante a tener en cuenta es la composición de la Academia, que desde hace unos años decidió abrirse e incorporar como miembros con la posibilidad de votar profesionales de otros continentes. Hasta hace unos años. los miembros de la Academia eran en su gran mayoría W.A.S.P (gente anglosajona blanca), pero ahora ya no es así y el resultado es que las elección de los integrantes dan como resultado premios un poco menos previsibles. Por supuesto, antes de estos cambios la institución había tomado la decisión de que hombres y mujeres tuvieran una representación igualitaria. 

Así llegamos a esta edición la número 93, la del próximo domingo, en la que si todo sale como se parece, el premio a la mejor dirección será ganado por Chloe Zhao por Nomadland y tendremos a la segunda ganadora femenina de la estatuilla en la historia (siempre quise escribir “estatuilla” en una crónica).

El día de la premiación se realizará el Pre-show Punto de Encuentro TNT, a partir de las 19 (ARG), conducido por la presentadora Lety Sahagún, con Ludwika Paleta y Gerudito desde México, y como conductor en Los Angeles Axel Kuschevatzky. Luego, a las 21.00 (ARG) por TNT (español) y TNT Series (idioma original)se dará paso a la gala que tendrá la conducción y comentarios de Ileana Rodríguez, Rafa Sarmiento, Florencia Coianis y Sebastián Pinardi. 

Sin presentadores oficiales -un tema que se volvió tan conflictivo que prefieren no enfrentarlo-, y claro, con barbijos para todas y todos cuando no estén al aire. Para la temporada de premios el asunto de los protocolos ha sido difícil, así que veremos si la Academia logra sortear ese toque letal o aparecerán, como ha sucedido en otras entregas, estrellas en joggineta y con lagañas.

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