Estreno en el Cine Gaumont.

El documental de Cynthia Rajschemir logra constituirse en un testimonio histórico de la inusual relación que el cineasta Antín y el escritor Cortázar entablan entre la década del 60 hasta el fallecimiento de este último en 1984. Vínculos afectivos y creativos que llevaron a la colaboración conjunta de algunas de las películas de Manuel Antín más recordadas como La cifra impar e Intimidad de los parques.

Hace unos 20 años aproximadamente, el género documental necesitó correrse de sus posiciones habituales y jugar con nuevos puntos de vista. Esto se vio en la emergencia de la figura del documentalista en la imagen, la potencia de su voz, las narraciones configuradas de tal manera que la primera persona se transformaba en parte del objeto a documentar. No se trataba de hacer un documental sobre uno mismo, sino de registrar una relación y, en ese sentido, las modificaciones afectivas del realizador en el proceso de contacto con el otro -que bien podía ser el padre desaparecido, una cantante, las fotografías familiares, etc.-, era parte del proyecto de la propia película. Aquí en Cortázar & Antín, la posición de la directora vuelve a un lugar que solía ser tradicional, en el sentido de la distancia medida que toma en relación a los documentos y entrevistados. Pero, por otro lado, va creciendo en una atmósfera que no tiene mucha relación con el clásico documental. Rajschemir logra establecer otra distancia: la que se da entre los entrevistados –Dora Baret, Graciela Borges, Ponchi Morfurgo, Ricardo Aranovich y el propio Antín– y sus pasados. Así se instala un “aquel que fui” en simultáneo a lo que el presente exhibe. Por supuesto, es innegable que tiene una fuerte impronta nostálgica en ciertos pasajes, pero en términos generales hay un trabajo de capas de tiempo que se superponen y hablan entre ellas y luego con nosotros.

Imágenes de La cifra impar –adaptación de “Cartas a mamá”, cartas y fonocartas que dan cuenta del proceso del armado de guión de Circe, que realizaron conjuntamente, y todo el intercambio epistolar posterior que expresa cierto descontento respecto del guión de Intimidad de los parques -adaptación de Continuidad de los parques-, van armando este documental que termina configurándose como un testimonio histórico y cultural de la década del 60, pero que también permite confrontar a sus protagonistas con el pasado. Los nombres de Cortázar y Antín parecen, por su título, en igualdad de posiciones, pero no resulta así en la historia que se arma, puesto que el primero ya no está. Lo mismo sucede con Graciela Borges o Dora Baret, protagonistas de Circe e Intimidad de los parques respectivamente. Justamente porque parte del encanto del documental de Rajschemir está en el impacto que ellos tienen frente a la palabra escrita de las cartas o de la voz de la cinta que oportunamente grabara Cortázar.

Entonces el verdadero tema de Cortázar & Antín. Cartas iluminadas no es el intercambio espistolar en sí, sino el intercambio entre pasado y presente propiciado por ese intercambio gestado hace entre dos grandes referentes del cine y la literatura hace 60 años.

Cortázar & Antín. Cartas iluminadas es un material que sin duda lo celebrarán aquellos que aprecian la literatura de Cortázar y que supieron ver en Antín una figura fundamental de transición entro lo clásico y lo moderno en el marco del cine nacional.

CORTAZAR & ANTÍN. CARTAS ILUMINADAS      
Cortazar & Antín. Cartas iluminadas. Argentina, 2018.
Dirección y producción: Cynthia Rajschemir. Guión: Cynthia Rajschemir, Alejandra Marino. Edición: Montaje: Lilinana Nadal. Música: Horacio Straijer. Director de fotografía: Pedro Romero. Distribución: Luciana Abad. Duración: 66 minutos.

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