Estreno en salas.

Guy Ritchie está de vuelta con su actor fetiche pero olvídense de lo que han visto hasta ahora de las colaboraciones entre Guy Ritche con Jason Stratham como Snatch: Cerdos y diamantes o Juegos, trampas y dos armas humeantes. Justicia implacable es una remake de la película francesa –Asalto al camión del dinero (2004), de Nicolas Boukhrief-, para el que el director se olvidó de muchas de sus marcas de autor con las que conquistó al público desde sus primera películas. Es cierto que llamar autor a Ritchie puede sonar exagerado porque a lo largo de su carrera alternó proyectos personales con películas claramente tomadas por encargo, pero ese balance entre lo propio y las que dirigió atendiendo a su parte mercenaria, le han asegurado cierto público fiel y por supuesto, no podía ser de otra manera, también le ha asegurado una buena cantidad de odiadores.

El comienzo de Justicia implacable es una impactante escena en la que se produce un robo a un camión de caudales, la apertura es impecable pero el espectador lo ve todo desde el punto de vista de los dos guardias de seguridad que manejan el camión. Después vienen los títulos de apertura y lo que nos presentan es a un hombre que entra a la empresa de camiones que fue asaltada como un empleado más. Patrick Hill (Jason Stratham) es claramente un profesional del tema seguridad y aunque pasa los exámenes para conseguir el trabajo, el puntaje es ajustado, bah, aprueba raspando, aunque el espectador se da cuenta que Hill está sobrecalificado para el trabajo. Hill está allí por algo más, pero habrá que avanzar en el relato para que se vaya sabiendo qué es lo que se trae entre manos que un personaje de estas características haya entrado a un trabajo que claramente no está a la altura de su capacidad.

El relato está construido en base a distintos capítulos que van y vienen en el tiempo para armar el puzzle que explique la historia en toda su dimensión. Hill está allí para hacer justicia porque en el asalto del comienzo hubo una víctima accidental, un daño colateral. La historia tiene otras vueltas de tuerca y pistas que no vamos a revelar para no arruinar los giros de guión que se van produciendo.

Guy Ritchie está de vuelta y parece haberse estudiado todas las películas sobre asaltos que se puedan imaginar, sobre todo la extraordinaria Fuego contra fuego, de Michale Mann. Para poner en pantalla esta historia, Ritchie reunió a un grupo de actores de solidez indiscutible como Josh Arnett, Andy García, Holt McCallami, Scot Eastwood y Jeffrey Donovan, entre otros. Lo mejor que hizo el director británico fue dejar de lado su tono habitual plagado de canchereadas y toques humorísticos y se decidió por el relato serio para lograr una película tensa con grandes momentos de acción y violencia. Si les gusta el género, con violencia y protagonistas duros que juegan al límite, esta es la película ideal para pasar un rato tenso y divertido.

JUSTICIA IMPLACABLE
Wrath of Man. Estados Unidos / Reino Unido, 2021.
Dirección: Guy Ritchie. Intérpretes: Jason Statham, Holt McCallany, Jeffrey Donovan, Josh Hartnett, Laz Alonzo, Raúl Castillo, DeObia Oparei, Eddie Marsan y Scott Eastwood. Guion: Guy Ritchie, Ivan Atkinson y Marn Davies, basado en la película Le convoyeur, de Nicolas Boukhrief. Fotografía: Alan Stewart. Edición: James Herbert. Música: Christopher Benstead. Distribuidora: Digicine. Duración: 119 minutos.

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