Estreno en salas.

A sus 86 años de edad el cineasta franco griego Costa Gavras sigue fiel al thriller político que lo caracterizó desde sus comienzos con Z (1969) y en gran parte de su filmografía posterior (La Confesión, Estado de Sitio, Amén), pero su madurez se ajusta a los cambios de paradigma en relación al dominio económico por sobre el ideológico que nutrió a sus películas de los setenta.

En Adults in the room (2019) narra la crisis social y política de Grecia en el 2015, bajo un tono tragicómico donde ironiza y destruye la imagen de los grupos de poder concentrados. Y lo hace no sólo desde el título mismo de la película sino también desde el retrato que construye al exponer las internas, las pujas de dominio y el manejo despiadado de los países e instituciones que integran la Unión Europea, encabezada por Alemania junto al Fondo Monetario Internacional que a expensas de beneficiarse, someten a los griegos a sobrevivir mediante su plan de recortes salariales, suba de impuestos, y ajustes caprichosos en la economía, empujando al pueblo a un futuro incierto dominado por una crisis eterna. (Y nosotros algo de eso sabemos).

Basada en el libro del exministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis “Comportarse como adultos: Mi batalla contra el establishment europeo” (2017), la historia se traspasa al cine donde el protagonista es el exministro de finanzas interpretado por Christos Loulis (que se monta el personaje al hombro con un idealismo exultante), desde donde relata la odisea que vivió el partido de izquierda Syriza, tras haber ganado las elecciones presidenciales en el 2015. Su partido encontró un país en grave crisis socioeconómica e institucional, al que prometió sacar adelante, levantar la economía y apostar al crecimiento, renegociando la deuda en la que estaban sumergidos.

La película parte de un registro documental que toma imágenes sobre aquellas jornadas en las que el pueblo, luego de siete años de recesión, le ponía las fichas a sus nuevos gobernantes y ansiaba un alivio para sus vidas. Pero inmediatamente, ese inicio esperanzador nos sumerge en el recorrido laberíntico y agotador del ministro de finanzas por los principales países de la eurozona a fin de presentarles el plan de renegociación de la deuda. Frente a una situación extrema que parece siempre a punto de explotar, la tensión se distribuye como en un juego de estrategia en el marco de esas reuniones a puerta cerradas en la que todos apuntan contra la misma víctima: Grecia.

Costa Gavras atina con solidez a mostrar la intimidad e hipocresía de interminables negociaciones y memorándums que se redactan de cara a cómo impactan en los medios, frente a los cuales, preocupa más la imagen que favorezca a sus propios intereses que el contenido argumental de una idea.

A tono con la temática, las caracterizaciones asociadas a referentes como Crhistine Lagarde o Angela Merkel resultan en la medida que ponen al descubierto las contradicciones, el sometimiento, el compromiso y las tradiciones partidarias en torno a la personalidad del Primer Ministro (Alexandros Bourdoumis), como del resto de su gabinete.

Atento al impacto en el espectador, Costa Gavras parte de la crisis griega para proyectar una problemática que afecta a muchos países de latinoamérica, pero al hacerlo la película se vuelve un tanto verborrágica, pedagógica y demasiado explicativa, al tiempo que intenta demostrar la fragilidad de los sistemas democráticos y la necesidad de mantener pueblos subyugados.

Ganadora del premio de Donostia en la 67 Edición del Festival de San Sebastián, A puertas cerradas combina diversos géneros, fusiona la realidad con la ficción, y agrega para matizar algunos elementos del teatro griego y una coreografía musical que invita, de una manera muy particular, a reflexionar sobre los mecanismos económicos dominantes.

A PUERTAS CERRADAS
Adults in the Room. Francia, 2019.
Dirección y guion: Costa Gavras. Libro: Yanis Varoufakis. Intérpretes: Christos Loulis, Alexandros Bourdoumis, Ulrich Tukur, Josiane Pinson. Edición: Lambis Haralambidis. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Giorgos Arvanitis. Distribuidora: CDI Films. Duración: 127 minutos.

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