Maximiliano Schonfeld, Alejandra Radano e Iván Fund.

Entre las diez películas de la Competencia Oficial de la 30ma. edición del Festival de Biarritz que se desarrolla hasta el 27 de septiembre en esa ciudad balnearia del noroeste de Francia, tres filmes argentinos forman parte del apartado junto a producciones de México, Brasil, Chile y República Dominicana.

Piedra noche, de Iván Fund, Fanny camina de Alfredo Arias e Ignacio Masllorens, y Jesús López, de Maximiliano Schonfeld, son las tres filmes que aspiran al galardón mayor del festival francés, el Premio Abrazo a la Ficción.

Piedra noche fue la encargada de abrir el festival en lunes en la gala de inauguración y para Iván Fund, “fue un orgullo gigantesco y una alegría poder estar en una sala de cine con gente, en tiempos tan jodidos como los que transitamos tenemos el deber de celebrar este tipo de cosas”, destaca el director desde Francia.

“Suena trillado y cursi, pero para nosotros el premio es que la película tenga un lugar, que pueda tener un recorrido más amplio para que la gente se entere de que existe”, abunda.

Protagonizada por Marcelo Subiotto, Mara Bestelli, Maricel Álvarez y el chileno Alfredo Castro, Piedra noche es un filme con elementos del género fantástico sobre la pérdida de una pareja de su pequeño hijo, “lo fantástico fue la única manera que tenía de contar el drama de los personajes porque era una suerte de posibilidad que habilitaba una luz dentro de esa historia tan triste” describe Fund, “y cuando digo fantástico no solo hablo del género, sino del cine como una herramienta para hacer más fácil el día a día”.

Alejandra Radano es la protagonista de Fanny camina, un relato que aborda la figura de Fanny Navarro, actriz icónica de la década del cincuenta, peronista y pareja de Juan Duarte, el hermano de Eva Perón, por lo que sufrió la persecución de la llamada Revolución Libertadora. “Es una película que tiene un atrás porque ya habíamos hecho una obra (“Deshonrada”), en donde tocábamos un episodio de la vida de Fanny, así que la película cuenta una parte importante de la historia de nuestro país a través de este sujeto que es Fanny en una ciudad como Buenos Aires de esos años, para hablar entre otras cosas del fanatismo, que no pasó de moda” y completa, “es un tema absolutamente universal, por eso es una alegría mostrar la película en un festival tan prestigioso como el de Biarritz”.

También en el certamen francés, Maximiliano Schonfeld compite con su película Jesús López luego de pasar por el reciente Festival de San Sebastián, en la vecina ciudad del país vasco. “Poder presentar la película en San Sebastián y ahora en Biarritz, es una felicidad increíble, mejor comienzo imposible”, afirma el director desde el coqueto balneario de los Pirineos Atlánticos.

La película de Schonfeld cuenta la historia de un joven sin rumbo que empieza a ocupar el lugar de su primo muerto en un accidente de moto, una crónica de mimetización que de a poco también suma lo fantástico y si se quiere, lo sobrenatural, en donde el fallecido y el usurpador se confunden.

“Hay una construcción fantástica pero creo que siempre la construcción de la identidad es una especie de Frankenstein, con referencias, de vidas de otros, de vidas pasadas, de sueños que quedan un poco a la deriva, entonces a partir de todo eso para nosotros nos parecía que lo fantástico venía a ocupar cierto misterio que tiene que ver con la muerte y con esos mitos que se generan con lo que pasa con los muertos jóvenes”, explicó el realizador entrerriano.

Además de las películas argentinas en la Competencia de Ficción, otros cuatro títulos nacionales forman parte del apartado dedicado a los documentales: Concierto para la batalla de El Tala, de Mariano Llinás (ganador en Biarritz 2018 con La flor); Adiós a la memoria (Mejor Documental en la última edición del Festival Internacional de Cine Mar del Plata) de Nicolás Prividera; Esquirlas de Natalia Garayalde (Mejor Dirección también en Mar del Plata); y Qué será del verano, de Ignacio Ceroi (estreno en la Berlinale de este año).

Y también participan en el Festival de Biarritz los cortos Jardín de piedra, de Gustavo Fontán; El oso antártico, de Nicolás Abello y Alejandro Cozza; y Poilean, de Claudio Caldini.

Publicado originalmente por el autor en Télam.

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