Estreno en el Complejo Gaumont.

Referente del cine de género fantástico y terror (Plegaria del vidente, Resurección, Luciferina), Gonzalo Calzada nos acerca una historia compleja y dramática sobre la vejez, el abandono, las cuentas pendientes y la (des)memoria. Sin dejar el estilo que caracteriza sus películas, el drama se potencia desde el suspenso y la atmósfera fantasmagórica que la envuelve.

Protagonizada por el gran Pepe Soriano, que a sus 91 años, sigue deleitándonos con sus memorables interpretaciones, el elenco se completa con la talentosa Marilú Marini, junto a Lautaro Delgado Tymruk, Desirée Salgueiro y Nicolás Scarpino, entre otros.

Ulises (Soriano) está cerca de cumplir cien años y los recuerdos pueblan su mente como fantasmas indomables. ¿Cuánto hay de real o de imaginario en lo que percibe? Su desorientación espacio-temporal o ciertos olvidos lo vuelven más sensible y vulnerable. La memoria también lo abandona por momentos y la realidad ya no es un territorio que domina con soltura. El afuera lo asusta y hay más peligros que antes, como le advierte Daniel (Delgado Tymruk), el encargado del edificio que siempre está atento a sus necesidades. Pero una noche distinta a todas, un hecho extraño protagonizado por la joven Elena (Salguiero) su vecina de arriba, lo obligará a Ulises a enfrentar sus miedos y saldar cuentas con un pasado que lo aqueja. Entre la certeza, la paranoía y la alucinación, él se pondrá a prueba antes que el tiempo se lo impida.

Desde el inicio, las imágenes nos sitúan en la infancia de Ulises cuando se enamoró de Dalia (Marini) jugando a la escondida. La carga afectiva de ese recuerdo siendo niño, que vuelve una y otra vez, dialoga con el anciano que ahora es; un recurso que recuerda aquel cuento grandioso de Borges llamado el “El otro”, donde el autor siendo protagonista se reencuentra, ya mayor, con su alter ego más joven en una charla que dimensiona el tiempo y combina lo real con lo onírico. Esa oscilación entre pasado y presente, lo imaginario o lo certero, en la película se va narrando como síntoma de la demencia senil que atraviesa Ulises en sus últimos años de vida.

La fragilidad y desprotección que definen el perfil del personaje como el contexto que lo rodea, se verán trastocados a partir del accidente de su vecina en medio de la noche, una fatalidad que irrumpe en la historia desviando el relato dramático hacia un thriller psicológico en el cual el espectador queda envuelto en la misma confusión que habita en sus protagonistas.

“La historia está inspirada en mis abuelos, en el tipo de relación que tenían entre ellos, comenta el realizador. Traté de contar cómo la pérdida de la memoria de una persona puede operar como una liberación de trabas emocionales y mostrarla por primera vez libre y plena, como cuando era un niño”.

Al tono nostálgico de la narración, Calzada recurre a la mezcla de géneros, la experimentación visual, sonora y temporal como a los efectos especiales para generar mayor tensión y extrañeza alrededor de los personajes, los cuales se insertan en una atmósfera tensa, desconcertante y, por momentos, tan asfixiante como ese departamento oscuro y añejo donde se desarrolla la película, casi en su totalidad. Un refugio de contención para la pareja de ancianos frente al afuera amenazante que golpea e intenta despojarlos.

En su recorrido por diversos festivales internacionales Nocturna obtuvo el premio a la Mejor Película Iberoamericana del Festival Macabro (México), como los premios al Mejor actor, Pepe Soriano y a la Mejor actriz, Marilú Marini, en la Competencia Iberoamericana de la 17º Edición del Fantaspoa (Brasil). También fue seleccionada en la B3 Biennale (Frankfurt); al Shangai Internactional Film Festival y al FrightFest (Reino Unido) entre otros.

Escrita y dirigida por Gonzalo Calzada, la ambición de la propuesta se completa con una novela homónima y otra versión cinematográfica: Nocturna Lado B, de corte más experimental que la anterior, conformada por monólogos, pensamientos y pasajes mentales de Ulises, que podrá verse más adelante y en forma conjunta con la primera versión.

Intensa, laberíntica y con destacadas interpretaciones, Nocturna se adentra con cercanía a reflejar el proceso de deconstrucción de un hombre que lidia con los avatares del paso del tiempo y el abandono a través de la fusión de lenguajes y diversos climas que enfatizan, aún más, la cercanía de lo irreversible.

NOCTURNA
Nocturna. Argentina, 2021.
Dirección y guion: Gonzalo Calzada. Intérpretes: Pepe Soriano, Marilú Marini, Lautaro Delgado Tymruk, Desirée Salgueiro, Nicolás Scarpino, Jenaro Nouet, Mora Della Vecchia, Javier Rosón, Marina Artigas.
Director de Fotografía: Claudio Beiza. Cámara: Fernando Blanc. Directora de Arte: Alicia Vázquez. Vestuario: Laura Vega. Jefa de Producción: Leticia Tapia. Música Original: José María Lassaga, Federico San Millán y Eduardo Frigerio. Duración: 106 minutos.

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