Estreno en salas.

Desde el momento en que se dijo que iba a filmarse una precuela de “Los Soprano”, los seguidores de la serie que lo cambió todo, o que al menos estableció una vara bien alta para los productos de HBO, están esperando lo que David Chase tenía para contar de la mafia de Nueva Jersey. Los Soprano y los Moltisanti contaron durante seis temporadas la historia de una nueva generación de mafiosos, con un jefe que hace terapia y que usa eso para analizar los pasos que debe dar dentro de la organización. Tony Soprano (James Gandolfini) resultó un personaje fascinante que se instaló en la cultura popular y que dejó un final polémico que aún hoy se discute.

El creador de la historia, más el hijo de Gandolfini y uno de los directores que tuvo a su cargo algunos capítulos de la serie, fueron por una apuesta tentadora y alguien pensó que nada podía salir mal. Pero las apuestas a veces fallan o la promesa puede ser demasiado grande. La primera voz que se escucha en la película es nada menos que la de Chistopher Moltisanti (Michael Imperioli) el trágico personaje sobrino de Tony Soprano. ¿Un muerto de la serie nos va a contar la historia de su familia? ¿Nos va contar la historia del tío que años después lo asesinaría? En principio lo que hace es contar un fresco familiar y la historia de su padre, Dick Moltisanti (Alessandro Nivola) un “soldado” de una de las familias que no llegó porque fue asesinado cuando Christopher era un niño. La historia arranca con el regreso de “Hollywood” Moltisanti (Ray Liotta) de un viaje por Europa de donde se trae una nueva mujer, una italiana más joven y voluptuosa. Las relaciones de Dickie con su padre no son buenas (para ser suaves) y este regreso trae un nuevo conflicto a esa relación.

Alrededor de ellos el espectador “avisado” empieza a ver personajes que conoce de la serie, pero varias décadas antes y así se empiezan a trazar relaciones y a reconocer gestos, frases y personalidades. Para los que conocen la serie y vieron la mayoría de sus 86 capítulos seguramente disfrutarán de todos esos guiños. En el medio de esa historia se encuentra Tony Soprano (Michael Gandolfini) que tiene a Dickie como una especie de héroe y hasta aparece Carmela (la futura esposa de Tony). Como la historia se desarrolla allá por fines de los sesenta y comienzos de los setenta aparecen los mafiosos afro americanos y los disturbios por los derechos civiles.

Los santos de la mafia pudo haber sido un buen capítulo doble de homenaje en HBO, seguramente hubiera sido celebrado por los fanáticos de la serie. Fuera de ese marco y estrenada en las salas de cine, es difícil pensar que el público que no siguió la serie la disfrute y quizás ni siquiera la entienda del todo. Fuera de eso la película es buena y tiene un elenco sólido, aunque algunas historias sean caprichosas o impuestas nada más que para cumplir con cierta agenda de época.

La serie se extraña y es posible que una precuela con un Tony Soprano antes de conocer el psicoanálisis puede ser interesante, pero esta película parece más un paso en falso que otra cosa.

LOS SANTOS DE LA MAFIA
The Many Saints of Newark. Estados Unidos, 2021.
Dirección: Alan Taylor. Intérpretes: Alessandro Nivola, Michael Gandolfini, Ray Liotta, Vera Farmiga, Leslie Odom Jr., Jon Bernthal, Corey Stoll, Billy Magnussen, Michela De Rossi, John Magaro, Samson Moeakiola. Guion: David Chase y Lawrence Konner. Fotografía: Kramer Morgenthau. Edición: Christopher Tellefsen. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 120 minutos. Estreno en salas y, dentro de algunas semanas, disponible en HBO Max.

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