Estreno en salas.

Aunque somos una especie benévola, no hay literatura sobre mi planeta de origen. Y aunque nuestro objetivo es mejorar el universo, no creamos arte, ni música, ni cultura. Al menos, no como lo entenderían otras civilizaciones. Todo lo que tenemos son nuestros anfitriones, los seres con los que nos unimos, con los que forjarnos a través del frío e implacable cosmos. El vínculo entre un Klyntar y su anfitrión es sagrado. Dan contexto a nuestras vidas y significado a nuestra existencia. Nos dan historia. Todo lo que tenemos son nuestros anfitriones para decirnos quiénes somos”. Simbionte Venom

Había una vez una nada oscura y tranquila donde habitaba lo más tranquilo Knull, que era un ser anterior a nuestro universo y que cuando se produjo el Big Bang -o lo que sea que haya creado “nuestro” universo-, tuvo que salir a la luz y la odió, como odiando todos volver a la presencialidad. Knull creó una serie de bicharracos horribles que lo único que quieren es destruir todo y entre ellos están los simbiontes, que son seres un poco más complejos pero voraces.

Ahora que ya saben que son los simbiontes y de dónde viene Venom, podemos hablar de la nueva película de este personaje legendario en el Universo de Marvel. Venom, Carnage liberado (o Venom, la matanza ha llegado si están leyendo esto fuera de Latinoamérica) es la segunda entrega de este personaje que tiene la pesada carga de levantar la mala imagen que dejó su primera aventura. Tom Hardy vuelve a ser Eddie Brook, el periodista que el simbionte adoptó como humano donde alojarse, que está absolutamente desprestigiado y es elegido por el temible asesino serial Cletus Kasidy (Woody Harrelson) para contarle su versión de la historia y así lanzarlo a la fama porque… la gente ama a los asesinos seriales. Pero antes de llegar a eso, la película nos cuenta el pasado del asesino serial y de su amada que es conocida como “Grito” (Naomie Harris). Siendo muy jóvenes los dos psicópatas fueron separados en el instituto donde vivían, pero ambos siguen “conectados”. El día en que el periodista -recordar que lleva adentro a Venom-, visita al asesino serial, todo termina mal, pero mal, mal y Cletus es cooptado por otro simbionte que se llama Carnage y que es tan desaforado que hasta el mismísimo Venom le tiene miedo.

Esta segunda película es bastante mejor que la primera, es rápida y dura apenas una hora cuarenta, lo cual no está nada mal.

En el comienzo hay una separación entre el Edy y Venom pero se van a tener que amigar si quieren salir vivos del enfrentamiento con Carnage. La película que muchos esperaban que fuera truculenta, se decide más por la comedia y le agrega algunos momentos gore. Y después de toda la agitación, hay una escena post créditos que los seguidores de Universo Marvel no se van a querer perder porque vuelve a dejar en claro que se viene el multiverso en un par de meses, cuando se estrene la próxima aventura de Spiderman. Pero eso ya no es tema de crítica.

VENOM: CARNAGE LIBERADO
Venom: Let There Be Carnage. Estados Unidos, 2021.
Dirección: Andy Serkis. Elenco: Tom Hardy, Woody Harrelson, Michelle Williams, Naomie Harris, Reid Scott, Peggy Lu y Stephen Graham. Guion: Kelly Marcel. Música: Marco Beltrami. Fotografía: Robert Richardson. Edición: Maryann Brandon y Stan Salfas. Distribuidora: UIP (Sony). Duración: 97 minutos.

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