Estreno en Netflix.

La espectacularización anestesiante, a la que nos exponen las plataformas mundiales de streaming, encuentran infiltradas propuestas un poco más experimentales y “humanizadoras”. No resulta de extrañar que un proyecto latinoamericano como lo es Una película de policías, resulte un híbrido poco fácil de catalogar para la cinefaga IA que habita nuestros dispositivos.

Lo que resulta evidente es que el tema es espinoso, retratar el accionar del brazo armado de la ley no es tema sencillo. La corrupción como lógica enquistada en la propia fuerza, el consentimiento hipócrita de la ciudadanía, la falta de oferta laboral como principal motivación y demás vicisitudes de la gran familia policial son descriptas con gran pulso. Las callejuelas de México poco se diferencian a los imaginarios de nuestras ciudades australes.

Una propuesta audiovisual osada, donde seguiremos la atrapante historia de una pareja de policías hasta la actualidad. El juego de registros, principal apuesta de la propuesta consigue el solapamiento y cruce en múltiples puntos de contacto entre el testimonio en primera persona y la practica actoral. Doble valor, ya que el registro nos permite volver a pensar: “En un mundo descartable, ¿qué valor tienen nuestras vidas, nuestras experiencias, nuestro tiempo?”. Este biodrama audiovisual nos enrostra nuestros propios prejuicios y vicios a la hora de empatizar con aquellos que patrullan las calles palpitando la mayor inseguridad.

UNA PELÍCULA DE POLICÍAS
Una película de policías. México, 2021.
Dirección: Alonso Ruizpalacios. Intérpretes: Mónica Del Carmen y Raúl Briones. Guion: Alonso Ruizpalacios y David Gaitán. Fotografía: Emiliano Villanueva. Edición: Yibrán Asuad. Duración: 107 minutos

Compartir