LUN22 14:00 hs., Paseo Aldrey (Sala Aldrey 3)
LUN22 20:00 hs., Paseo Aldrey (Sala Aldrey 3)
MAR23 16:30 hs., Paseo Aldrey (Sala Aldrey 1)
Online: LUN22 MAR23 MIE24 JUE25

Entre el documental y la ficción, Noh es un hermoso relato sobre la puesta en marcha de un proyecto que se va configurando como un work in progress dinámico, aventurero y nostálgico. Un grupo de mujeres mayores son convocadas por Canale –llamado aquí a secas como “el director”-, para hacer representaciones sobre sus memorias o las transmitidas por sus ascendentes y en donde la tradición del teatro Noh es el protagonista principal.

Realizar una película en la que el eje es la realización de una película es ya a esta altura no una idea sino un estilo. Claramente es una dinámica que estuvo siempre presente en la historia del cine de diversas maneras. Son inolvidables casos del cine clásico como Sunset Boulevar (1950) de Billy Wilder y ya más comunes en el cine moderno. ¿Quién no recuerda ese amor por el cine en La noche americana (1973) de Truffaut? Pero a pesar de la recurrencia, podría decirse que hay un aspecto cada vez más instalado en la contemporaneidad que hace difícil hacer un relato sin una mediación; y esto no es algo exclusivo del cine. Ya no se trata simplemente del cine dentro del cine, el teatro dentro del teatro, la literatura dentro de la literatura. Se trata de esto, pero también se trata de instalar distancias y mediaciones para invitar al espectador a una reflexión no ya sobre el lenguaje del que se está hablando (cine) sino sobre las implicancias en la producción de cualquier forma de trayecto, investigación, propuesta, idea, vida.

Por supuesto Noh tiene muchos puntos en común con Metok. Ambas pueden ser pensadas como películas de viaje, de desplazamientos, de traducciones/ adaptaciones, de encuentros entre significantes que pueden resultar encriptados o mal interpretados, resignificados. De alguna manera, ese grupo de mujeres que se reúne alrededor de las directivas de “el director” dramatizan escenas familiares y así y todo tal vez no sepan realmente de qué se trata la representación global que tiene como destino la consolidación de la película Noh.

Así se combinan ciertos aspectos documentales que tienen que ver con la realidad de esas historias depositadas en las memorias de los registrados, otros aspectos que tienen que ver con el interés del realizador en la tradición del teatro Noh, con aspectos ficcionales. La voz que narra es la de un muerto, el esposo de Chiyoko, una de las mujeres embarcadas en el proyecto. Esa voz se presenta como un fantasma, como uno de los tantos personajes del teatro Noh que él alguna vez representó. Espíritus guerreros, fantasmas que aún permanecen en el terreno de los vivos. Desde ese más allá, el actor de teatro Noh intenta comprender de qué se trata lo que vemos. Es esa voz también la que introduce una distancia, tal vez más fuerte que la de la puesta dentro de una puesta.

Un hermoso proyecto que enlaza tradiciones, genera disrupciones e interrogantes. La propuesta es la de acompañar esa aventura por la memoria y el rescate del teatro Noh, pero que bien vale por el rescate de cualquier tradición cultural que se desvanece.

NOH
De Marco Canale, Juan Fernández Gebaver, Ignacio Ragone (Argentina, Japón, Alemania, 2021, 75 minutos)

Compartir