ESTRENO JUEVES 25 DE NOVIEMBRE – Espacio Incaa Gaumont: 12.30; 15.00; 17.30 y 20 hs.
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En República Dominicana se llama carajitas a las niñas molestas o malcriadas, pero puede también tener un uso cariñoso. Sara y Yarisa tienen una relación entrañable, profunda y cómplice. Sara es la hija de una familia acaudalada, con una fortuna de dudosa procedencia. Yarisa la mucama negra, 15 años mayor que ella y madre de una hija a la que no ve, pues vive con sus patrones. Yarisa ha cuidado de Sara desde pequeña y ha sido también su guía en las calles, en un mundo ajeno a su casa en un condominio exclusivo con salida al mar. Un hecho accidental provoca una crisis tal que podría quebrar esa relación para siempre.

En “Carajita”, de Ulises Porra y Silvina Schnicer (aquí la entrevista) aparecen tópicos muy presentes en la actual filmografía dominicana: el sistema de clases, la racialización de la pobreza, la relación entre las trabajadoras domésticas y las familias de clase alta y una organización arquitectónica que organiza espacialmente las relaciones sociales y de poder, algo que ya se observaba en “El sitio de los sitios” (2016) de Natalia Cabral y Oriol Estrada.

“El azar es caprichoso, me dijiste una vez” le dice en off Sara a Yarisa en el comienzo de la película. Eso ocurrió cuando la joven descubrió que tenía una capacidad inusitada para sumergirse en el agua durante un largo tiempo,y que ese era su lugar favorito. Allí se definen dos sentidos de lectura para entender la relación entre ambas: la relatividad de lo contingente en esa historia compartida y la aparición de lo extraño en el habitar de ese mundo acuático en una inmersión profunda y prolongada. Ese mundo que les pertenece a ellas dos es el marco de su vida cotidiana.

Pero a partir de un accidente, que no se hace explícito de inmediato, esta película sutil y de trazo delicado, cambia de tono para volverse un melodrama social cuando ingresan ambas familias a protagonizar la escena. Ese momento en que se pierde del registro original hace de “Carajita” una película previsible, más plana, más explícita. Finalmente la secuencia final recupera el tono de la primera media hora, y la resolución vuelve a poner en el centro esa suerte de código compartido de manera exclusiva entre Yarisa y Sara. Y ese retorno a una narración extrañada, al universo compartido que no necesita del mundo de los otros, permite recuperar lo inquietante, lo bello y lo milagroso.

CARAJITA
Carajita. República Dominicana, 2021.
Dirección: Ulises Porra y Silvina Schnicer. Guion: Ulises Porra, Ulla Prida, Silvina Schnicer. Intérpretes: Cecile van Welie, Magnolia Nunez, Richard Douglas. Música: Andres Rodriguez. Fotografía: Sergio Armstrong, Iván Gierasinchuk. Duración: 86 minutos.

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