Estreno en Disney+.

Por una vez salimos del territorio del cine (¿salimos?) y vamos por un documental en capítulos que nos parece extraordinario.

En 1970 se estrenó “Let it be”, de Michael Lindsay-Hogg, el documental que se anticipó al anuncio oficial del final de The Beatles. La película mostraba las sesiones de grabación del disco y un recital en una terraza que finalmente fue cortado por la policía. En ese relato se veía el mal clima que se vivía en la banda, aquella película resultó ser un testimonio honesto de un proceso que después leímos que fue tortuoso. Por todo eso cuando el mundo supo que había material descartado y que nada menos que Peter Jackson había conseguido el permiso de Los Beatles para que hiciera algo con eso, se desataron altas expectativas. También es probable que muchos se hayan preguntado ‘¿Cuantas veces nos van a vender lo mismo?’, recordando que hace unos años “Let it be”, el disco, fue reeditado en una versión diferente sin toda la super producción melosa de Phi Spector. La historia cuenta que era tan grande el enfrentamiento al momento de la separación, que los integrantes de la banda prefirieron que el disco  fuera terminado de producir por Spector con tal de no volver a verse. 

Pero pasaron los años, quedan con vida solamente dos integrantes de la banda y los herederos de Lennon y Harrison transitaron el proceso de cerrar viejas heridas, por lo que se pueden organizar nuevos emprendimientos como el de volver a ver aquel material y dejar que alguien más lo edite de otra manera. Peter Jackson cuenta que en principio habían arreglado hacer un montaje de dos horas y media, pero que cuando supo que tenía ciento cuarenta horas de material fílmico y sesenta de audios, entendió que aquel primer acuerdo era imposible de cumplir. 

El primer corte que logró duraba dieciocho horas, pero ajustando todo, Jackson llegó a una síntesis de casi ocho horas, en episodios de poco más de 120 minutos. 

Ese monumental trabajo se subió a la plataforma de Disney+ y quizás sea el acontecimiento audiovisual del año. Lo que se ve es a una banda en el pináculo de la fama preparando “algo” para televisión. El detalle es fundamental, porque luego de años de haber suspendido las giras y haberse vuelto una banda que editaba discos pero ya no se presentaban juntos en ningún lado, debían retomar una convivencia en la que ya no estaban solos. 

Datos curiosos:
– Se juntan para un show de televisión pero no tenían claro el formato. Paul dice que hay que presentar catorce temas nuevos, Lennon insiste con tocar cosas de Elvis o Chuck Berry. Harrison tiene maquetas de temas posibles.
– No había auspiciantes.
– Los instrumentos eran de ellos.
– No estaba armado aún el gran circo del Rock n’ Roll y la primera parte del experimento se lleva adelante en un galpón al que hoy no entraría ninguna banda de nivel medio, digamos.
– “Tenemos menos pistas para grabar que los Beach Boys“, dice uno de ellos y recibe como respuesta contundente de George Martin: “Ellos son americanos”. Cuando se van a sus propios estudios en el edificio de Apple es Harrison quien aporta su consola.

Lennon sumó a Yoko Ono como pareja inseparable y Paul llevó mujer e hija de visita al estudio. Tenían menos de un mes para preparar el asunto, pero ni siquiera saben que es lo que estaban preparando. Los días pasan, se acumulan horas de ensayo en un lugar inadecuado e inhóspito, aparecen bocetos de canciones, nadie toma decisiones, Harrison no disimula su fastidio, Ringo apela a toda la paciencia posible, Paul le recrimina al resto que lleva dos años tratando de encauzar el rumbo de la banda y John parece estar colgado todo el tiempo, mientras Yoko teje o ceba mate. Ok, no tomaban mate pero si hubiera conocido la infusión, seguro que la hubiera tomado

El resultado del trabajo de Peter Jackson es impresionante porque logró transmitir toda la riqueza de ese momento, donde además de una lucha de egos, había una explosión de creatividad. En esos días Los Beatles cambian de idea tantas veces sobre el disparador inicial que era una reunión para un show televisivo, que el asunto queda de lado y sale la idea del documental y el recital en la terraza para entorpecer el tránsito de Londres. 

Se los ve fumar, bromear, enojarse y de pasada crear un tema como “Get Back”. Paul juega con la guitarra, bromea y de repente sale el tema pero cuando se los toca a sus compañeros lo hace con el bajo. Peter Jackson deja plasmado el momento creativo que estaba perdido en ciento cuarenta horas de material descartado. No es que décadas atrás el director de Let it be, Michael Lindsay-Hogg, no lo haya visto, en aquel momento el clima interno de la banda solamente permitió que se hiciera lo más rápido posible una película con la que todos estuvieran de acuerdo. 

Hay que recordar que una vez terminado el asunto del show en la terraza, el grupo se puso de acuerdo para grabar un disco que resultó ser la despedida y es para muchos el mejor trabajo de la banda: “Abbey Road”

El regreso de Los Beatles, en cualquier formato que sea, siempre es bienvenido pero esta vez viene acompañado de un plus que es la de transformarnos a todos en testigos de lo que pasó en esas jornadas, el sueño ideal de los que alguna vez se imaginaron ser la mosca en la pared durante alguna situación histórica

THE BEATLES: GET BACK
The Beatles: Get Back. Reino Unido/Nueva Zalanda/Estados Unidos, 2021.
Dirección: Peter Jackson. Edición: Jabez Olssen. Episodio 1: 157 minutos (estrena el jueves 25). Episodio 2: 173 minutos (estrena el viernes 26). Episodio: 138 minutos (estrena el sábado 27). Duración total: 468 minutos.  

Compartir