Estreno en salas.

Volvemos a Woodsboro a recrear los horribles crímenes que un par de estudiantes de preparatoria llevaron a cabo allá por 1996. La franquicia creada por Wes Craven se fue volviendo reflexiva sobre el género slayer y con altibajos fue sumando películas. Scream (como la primera de todas) vuelve al pueblo y otra vez un grupo de jóvenes está bajo la mira de un cuchillero. Los sobrevivientes de las películas anteriores van apareciendo de a poco porque son necesarios. ¿Y por qué son necesarios? Porque ésta nueva película es una recuela, ni precuela, ni una secuela más.

Los fans, que a la vez parecen ser las víctimas del nuevo asesino, teorizan sobre el tema de las películas que siguieron a la original y van agregando nuevas reglas a las que ya había creado Craven. La principal es que todo siempre está ligado a la historia original, como se puede ver en en todas las otras franquicias. Hasta las series que se desprenden de Star Wars son deudoras de aquella primera película de George Lucas, esto no lo dicen en la película, pero es un ejemplo claro de lo que está pasando en el mundo de los universos expandidos en el que vivimos. EL relato se se aferra a esa regla y no tardan mucho en ir apareciendo las caras conocidas de las películas anteriores. El primero en sumarse es Dewey (David Arquette) ahora es un ex policía. Los seguidores de la franquicia reciben la primera información importante que es que la pareja de Dewey con Gale Weathers (Courtney Cox) no funcionó. Así que estamos con los nuevos protagonistas -sobre los que no contaremos el secreto que ocultan-, y a ellos se suman Dewey, Gale y Sidney Prescott (Neve Campbell) para desatar el nudo de esta nueva historia.

La apertura es impactante y hay varias muertes bizarras muy divertidas, pero casi no hay terror en esta nueva Scream y si mucha teoría sobre qué es lo que necesita una franquicia para seguir existiendo. Los fans exigen no ser considerados “tóxicos”, los nuevos asesinatos buscan ser más efectistas que los de las películas anteriores.

Son casi dos horas de película para volver a iniciar la franquicia, algo que seguramente los fans harán posible pagando la entrada para volver a ver otra vez la misma historia, que es lo que hacemos desde niños, desde que pedimos que nos vuelvan a contar los mismo o repitiendo una y otra vez la misma película. Mientras sigamos pidiendo ver siempre lo mismo, no duden que el cine hará posible ese deseo. Aunque cada copia se vaya desdibujando y en el fondo, ya ni podamos distinguir el original, de las secuelas, precuelas, recuelas o como quieran llamarlo.

Si las vieron todas las anteriores películas de Scream no necesitan que nadie les diga que necesitan ver esta, pero por si no quedó claro, vayan que se van a divertir pero quizás no se asusten tanto.

SCREAM
Scream
, Estados Unidos/2022). Dirección: Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett. Guion: Guy Busick, James Vanderbilt y Kevin Williamson. Intérpretes: Courteney Cox, Neve Campbell, David Arquette, Jack Quaid, Jenna Ortega, Melissa Barrera, Marley Shelton, Kyle Gallner, Dylan Minnette, Mikey Madison, Jasmin Savoy Brown y Mason Gooding. Música: Brian Tyler. Fotografía: Brett Jutkiewicz. Duración: 114 minutos. Distribuidora: UIP. Calificación: Solo apta para mayores de 16 años. Estreno en salas.

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