L’Etat et moi, del alemán Max Linz, apuesta a lo lúdico, la puesta teatral y el artificio casi extremo, con una protagonista que se desdobla en diferentes personajes masculinos que trascienden épocas, lugares y es el vehículo de varias ironías de la película, que a través de la mirada sobre el sistema judicial alemán, cuestiona la burocracia, la “tolerancia” vigente, la corrección política y sobre todo el esmerilado a través del tiempo de las ideas que intentaron cambiar al mundo.

La actriz Sophie Rois es una jueza comprensiva que administra justicia con un puñado de disparatados colaboradores, pero también es asombrosamente parecida a un compositor de la Comuna de París, que puso en jaque al poder en 1871.

El parecido se explicita porque sin ninguna explicación el músico termina en el presente, lo que da pie a una serie de malos entendidos, juegos de palabra en alemán y el despliegue de la comedia física y alocada.

En un principio arduo, con una propuesta de la que es difícil de calificar, si se le da una oportunidad el filme de Linz -que ya participó de la Competencia Internacional del Bafici 2019 con Music and Apocalypse– termina atrapando, con su particular fusión de cuestionamientos, humor, mirada histórica y la suerte de un puñado de personajes desopilantes y queribles.

L’ETAT ET MOI
De Max Linz. (Alemania, 2022. 85 minutos)

BAFICI 2022 – Competencia Internacional

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