La elección de Pequeña flor como película de apertura de la 23ra. edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici), es una reafirmación del sentido de la muestra, en tanto el relato de Santiago Mitre de alguna manera condensa la mirada que el festival tiene sobre su propia historia.

Desde sus comienzos en 1999, el festival porteño fue el terreno de iniciación y descubrimiento del público cinéfilo, pero también de realizadores y realizadoras como Mitre, que se formó en el Bafici en sus épocas de estudiante, luego presentó sus primeras películas y ahora le llegó el turno de inaugurar la muestra con una relato que transita el policial desde la comedia negra, tiene “una levedad lúdica, juguetona” según la describió el realizador y coquetea con la Nouvelle Vague.

Pequeña flor es un pensado aparato cinéfilo -nada más adecuado para la tradición del Bafici-, con un protagonista (Daniel Hendler) desenfocado, por su propia historia pero sobre todo por el lugar en donde le toca vivir, una ciudad de provincias en el llamado Macizo Central francés, con una hija recién nacida, una esposa (Vimala Pons) tan desorientada como él y claro, un sofisticado y odioso vecino (Melvil Poupaud), el centro gravitacional de una historia que se repite como la ya mítica “Día de la marmota” pero en clave gore -con una sucesión de muertes que tienen una sola víctima-, tan absurda como fantástica y coherente con el universo que plantea la película.

No es casual que el filme, basado en el libro “Pequeña flor” de Iosi Havilio, tenga guion del propio Mitre junto a Marianao Llinás, que con Historias extraordinarias (2008) se empeñó en que la provincia de Buenos Aires bien podía ser el territorio de aventuras propias de lugares más “cinematográficos”.

En ese sentido, del aburrido interior francés surgen personajes fuera de lo común, capaces de generar situaciones extraordinarias, también violentas e ilógicas, pero que paradójicamente, se convierten en elementos imprescindibles para volver a enfocar al protagonista y a su pareja, porque en definitiva de eso se trata, de una historia de amor que retoma toda su gloria después de una aplastante rutina.

Publicado originalmente por el autor en Télam.

PEQUEÑA FLOR
De Santiago Mitre (Argentina, 2022. 98 minutos)

BAFICI 2022 – Competencia Internacional

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