A Little Love Package, la nueva película de Solinicki, ofrece un cúmulo de imágenes que parecieran vagamente tejidas y pobladas por personajes cuyas relaciones también resultan difíciles de precisar. Angeliki y Carmen parecen estar a la búsqueda de una propiedad para la primera, pero a su vez cada una de ellas tiene encuentros con otras personas con las que tienen más o menos relación dependiendo el caso.

En el transcurrir de las escenas, uno va definiendo algunos aspectos de los personajes –x es hija de y, h es amigo de x, etc.- pero los objetivos de la película no tienen mucho que ver con construir una narración en la que se articulan acciones que decantan en ciertos desenlaces. Solnicki es mucho más sutil y exhibe más bien matices de personajes que tienen su peso funcional dentro de una trama que construye un genérico: el ser humano y sus hábitos.

Dentro de esa órbita, uno de los intereses parece ser el de deslizar el impacto cultural que la prohibición de fumar en los cafés en Viena trajo aparejado en 2019. El bar, como espacio de encuentro y de diálogo parece haber perdido todo su encanto sin el tabaco. ¿Qué resta ahora? Un transeúnte perdido que fuma al pasar por la vía pública, un hombre devora un huevo duro en total soledad en un bar vacío, otro confecciona zapatos a medida, otro elabora quesos artesanales o maneja un drone.

Todos estos elementos que aparecen dispersos en A Little Love Package parecieran ser tanto lo que resta en el sentido de un “a pesar de x, estas costumbres de antaño aún son válidas” pero también la propia desarticulación puede ser vinculada con esa pérdida de una costumbre. ¿Quién podría decir que fumar es vital? Ciertamente, nadie y sin embargo en esos planos de gente riendo y hablando en una nube de humo parece respirarse cierto alivio.

Así y todo, A Little Love Package permite proyectar hacia adelante. La construcción de un hogar es posible y los reencuentros factibles, aunque sea nucleándonos en una cena familiar. Pero también, y esto se sostiene desde el primero al último plano, cualquier escena posible jamás será ofrecida de manera realista. Una distancia se impone. Si no es la de la cámara, será la inacción y cuando los diálogos se acerquen demasiado al realismo siempre quedará la emergencia del artificio en las actuaciones de los personajes o incluso en el uso de un idioma que tal vez no es la lengua materna de los actores. Tal vez esta sea la apuesta más difícil y también la más acertada porque en definitiva todo gira en torno a lo que hemos naturalizado como práctica. Es por ello que A Little Love Package es en principio, y en definitiva, una película desnaturalizante y que invita al espectador a nuevas maneras de percibir imágenes y articular sentidos.

A LITTLE LOVE PACKAGE

De Gastón Solnicki (Argentina, Austria, 2022, 80 minutos)

BAFICI 2022 – Competencia Argentina

Compartir