Estreno en salas.

Allá por 1995, un niño llamado Andy vio una película que le voló el bocho y salió de la sala de cine pidiendo el muñeco del astronauta protagonista de la película. La película que vio Andy se llamaba «Ligthyear» y el muñeco que recibiría Andy de regalo era el de Buzz, al que conocemos por Toy Story. Esta historia aparece en pantalla antes de que el espectador vea lo nuevo de Pixar, que es la película aquella que fascinó a Andy.

Bueno, ahora hay que hablar de Lightyear. La productora Pixar había prometido no volver a atrás con sus películas a partir del momento en que fuera controlada por Disney. Alguien puede decir que no cumplieron con la promesa, pero en realidad hay que decir que este nuevo relato se despega de Toy Story. Es un spin off que no va a echar mano de la nostalgia ni al golpe bajo.

Buzz Ligthyear es un guardián galáctico que comanda un viaje espacial que sufre un accidente. Los primeros minutos de la película son un gran homenaje a todas las películas de ciencia ficción que se conocían en 1995, desde Alien hasta Star Wars, pasando por 2001 y La guerra de los mundos (la original de l953, no la de Spielberg que todavía no se había filmado).

La misión termina por accidente -producido por Buzz- en un planeta recóndito. Los más de mil colonos que viajaban quedan varados, mientras Buzz se impone a la obligación de sacar de allí a la misión. Buzz (Chris Evans) no está solo al mando de ese viaje, su compañera se llama Alisha (Uzo Aduba), que es lesbiana y afroamericana.

Cuatro años después, los colonos logran reproducir el cristal líquido que la nave usa como combustible y Buzz sale de viaje a probarlo, para volver y una vez que lo ha probado usar ese combustible para la nave madre. El viaje es un éxito y Buzz logra la velocidad que necesita y vuelve. Pero lo que para Buzz llevó apenas unos minutos en el planeta donde está su misión han pasado cuatro años. Su compañera lo recibe diciéndole pensando que había muerto y le presenta su pareja. Buzz se va a seguir esforzando en sacar de allí a su misión y repite el viaje hasta que en uno de sus regresos ya hay una nueva generación de habitantes del planeta y el nuevo comandante le dice que han desarrollado un rayo láser para protegerse de los bicharracos hostiles del planeta.

Buzz quiere que la misión siga, el nuevo comandante le dice que no, que hay otras prioridades y ahí empieza el segundo acto de la película. Buzz junto a la nieta de Alisha que se llama Izzy (Keke Palmer), y que es una novata que con otros cuatro personajes intenta revivir el espíritu de los Guardianes galácticos y aquí empiezan los cambios para Buzz que hasta acá intentó llevar adelante su misión, apelando a su profesionalismo pero ahora va a tener que aceptar la ayuda de cuatro inexpertos para intentar sacar de allí a la expedición. Todo este segundo acto es divertido y las escenas de acción y de comedia son muy efectivas. En el espacio hay una nave enorme llena de robots con el gran antagonista de Buzz que todos sabemos que es el Emperador Zurg.

La vuelta de tuerca final le reserva varias sorpresas al protagonista y nos enfrenta a todos a una de esas paradojas temporales que harán las delicias de los nerds que tengan ganas de discutir esa clase de cuestiones.

Lightyear es una película divertida que escapa de los clichés habituales de los spin off, que agrega a su fauna de personajes queribles de Pixar a una gato que se llama Sox, del que seguramente se venderán un montón de muñequitos porque se roba las mejores escenas de la película.

Hay varias razones por las cuales la película está lejos de lo mejor de Pixar, lejos de Toy Story, lejos de Rattatuille y muy lejos de Up. Pero estética y técnicamente, es una película de la famosa productora. El problema principal es que a uno le cuesta creer que esta película sea para los chicos de la última década del SXX lo que fue Star Wars para los niños de 1977, pero eso puede ser tema para una nota aparte y algún debate aparte.

LIGHTYEAR
Lightyear. Estados Unidos, 2022.
Dirección: Angus MacLane. Guion: Jason Headley y Angus MacLane. Fotografía: Jeremy Lasky eIan Megibben. Edición: Anthony Greenberg. Música: Michael Giacchino. Con las voces de Chris Evans, Keke Palmer, Peter Sohn, Taika Waititi, Dale Soules, James Brolin, Uzo Aduba, Mary McDonald-Lewis, Isiah Whitlock Jr., Efren Ramirez y Keira Hairston. Distribuidora: Disney. Duración: 100 minutos. Apta para todo público.

Compartir