La ópera prima de Yaela Gottlieb No hay regreso a casa, la última película del prolífico documentalista Andrés Habegger, Casi todo sucede en los sueños; y el corto Una serie de problemas matemáticos de Mariano Donoso, son las películas argentinas que participan en la 22ª edición de la muestra internacional de cine documental Doc Buenos Aires, que se desarrollará de manera presencial y online en Buenos Aires entre el 24 y el 28 de agosto.

La muestra, que se propone como una vidriera del estado actual del cine documental en el mundo, está conformada por la sección Planos de todo el Mundo, retrospectivas en la obra de los alemanes Gerd Roscher y Yulia Lokshina, un foco en las películas del argentino Martín Solá, el homenaje al realizador y crítico Jean-Louis Comolli – habitual colaborador de la muestra quien falleció este año- y diferentes actividades especiales en la Sala Leopoldo Lugones (Av. Corrientes 1529) y la Sala Mario Soffici-DAC (Vera 559).

Además, la 22ª edición del Doc Buenos Aires tendrá dos salas virtuales, el sitio Docbsas.com y Vivamoscultura.buenosaires.gob.ar.

Del orden estrictamente personal, en No hay regreso a casa Yaela Gottlieb indaga sobre la vida de su padre, con un pasado difuminado por el traslado en la infancia de Rumania a Israel y una cantidad de zonas oscuras que determinan una identidad opaca, que pone en tensión el presente de la propia realizadora.

«Antes mi padre no solía hablar mucho de su pasado así que un día lo grabé y le pedí que me contara todo por única vez», cuenta Gottlieb sobre el origen de la película.

El pedido de la hija a su padre comprende el requerimiento de explicaciones, cotejar fechas, dar cuenta de inexactitudes en una comunicación a todas luces incómoda entre ambos y llena de imposiciones paternales que la realizadora trata de superar.

«Fue un trabajo realmente artesanal, de ir juntando una pieza con la otra e ir buscando, encontrando y desechando» explica la directora.

Con una puesta que incluye recursos como mapas online, anotaciones en cuadernos y videollamadas, «No hay regreso a casa» va armando el rompecabezas de una vida y tal vez involuntariamente, define las herramientas de los migrantes en el presente, de ese misterioso hombre mayor pero también de la propia Gottlieb, de origen peruano y luchando por encontrar su lugar en Buenos Aires.

De carácter introspectivo, Casi todo sucede en los sueños es un ensayo documental filmado durante el período más duro del aislamiento por la pandemia en 2020, «el momento de estar en un lugar muy interior, con muchas posibilidades de observar los movimientos de la luz, observar objetos que me llevaban a mi infancia, al lugar de la memoria», recuerda Andrés Habegger (El (im) posible olvido, Imagen final, Historias cotidianas).

«Lo que me empezó a suceder es que en la medida que dejaba transcurrir el tiempo, empecé a modificar la mirada», cuenta el director; un tiempo de miradas profundas que lo llevaron a reflexionar sobre su propio lugar en el cine como documentalista.

«La película es una reflexión sobre mi propia mirada, sobre qué miro cuando miro, cuando filmo y qué filmo cuando miro», afirma el realizador, «después de haber hecho varios documentales con la memoria, con la investigación, con sucesos externos o que están ahí y uno se vincula con ellos, en este caso me pregunté sobre cuáles son las imágenes que merecen ser filmadas».

Lejos de la identidad en conflicto de No hay regreso a casa o la reflexión sobre la mirada de Casi todo sucede en los sueños, Mariano Donoso (Buenos Aires al Pacífico, Radiografía del desierto, Opus) se acerca al grado cero de la abstracción con Una serie de problemas matemáticos.

La película del sanjuanino explora un algoritmo creado por el matemático ruso Andréi Andréyevich Márkov, «que se utiliza para predecir con bastante exactitud cualquier modelo de procesos aleatorios que pueda ser estudiado», explica, «y el ser humano pertenece prácticamente por competo a ese reino, al campo de lo azaroso», destaca.

«La película nace con el estudio de publicaciones matemáticas aplicadas a la comunicación humana», dice Donoso en relación a la génesis de «Una serie de problemas matemáticos».

«Ver la imagen de alguien soldando o reparando un aparato me estremece, porque de todos los ordenamientos posibles en un campo de pixeles, de todos los avatares posibles en el flujo de datos, el tiempo deviene en alguien soldando», plantea apasionadamente el director, que al ser consultado sobre la posible vinculación entre las matemáticas y el texto poético, sentencia: «Un concepto matemático es necesariamente poesía».

Si bien los tres realizadores de las producciones nacionales transitan caminos diferentes, todos destacan la importancia del Doc Buenos Aires como un espacio de pertenencia, aprendizaje y difusión del cine documental.

Publicado originalmente por el autor en Télam.

Compartir