Casi en el cierre de la 70ma. edición del Festival, horas antes de la entrega del palmarés, figuras de la talla de Ana de Armas y Liam Neeson se presentaron ante la prensa, acompañando respectivamente a las películas «Blonde» y «Marlowe».

«Blonde», que fue la «Película sorpresa» del festival vasco antes de su estreno en la plataforma Netflix el miércoles próximo, es la particular mirada del director Andrew Dominik sobre la vida de Marilyn Monroe contada como una pesadilla para Norma Jeane Mortenson, que nunca pudo asumir que le mundo y sus propios afectos la vieran como una estrella del cine y un ícono sexual de la época, es decir como Marilyn.

«Mi idea sobre Marilyn era bastante básica -contó Ana de Armas a la prensa de todo el mundo -para alguien que tuvo tanto éxito, dinero, parejas con hombres deseados, ella representaba el sueño y claro, qué podía ir mal -explicó- entonces se trataba de tener una historia más completa de la historia personal de esa mujeres, de ese ícono, me hace entenderla y respetarla más».

El director Andrew Dominik negó que la película tuviera lujuria y que se expusiera innecesariamente la figura de Marilyn, y aclaró que el movimiento Me Too por los derechos de las mujeres, «fue muy útil todos nos dimos cuenta que estábamos interesados en los sentimientos de las mujeres y sus derechos».

De Armas confesó que estar en el estudio Fox para recrear la famosa escena de la falda del vestido blanco levantado por el viento en «La comezón del séptimo año», de Billy Wilder, fue «surrealista».

Sin dudas, Ana de Armas está atravesando un momento alto de popularidad que su brillante interpretación de Marilyn Monroe elevará aún más, por lo que el paralelo de su condición de estrella del presente con la de la actriz fallecida en 1962 es inevitable.

«El nivel de exposición que tienen que vivir los actores no ha cambiado mucho, quizás sea peor, con lo cual es imposible que esta película no me haya hecho reflexionar sobre mi propia vida, sobre qué compartir públicamente y qué no», reflexionó.

Diane Kruger, Neil Jordan y Liam Neeson.

También hoy se realizó la conferencia de «Marlowe», la película de cierre del festival, con la presencia de su protagonista, Liam Neeson, junto al director Neil Jordan y la coprotagonista, Diane Kruger.

Basada en la novela «La rubia de los ojos negros» de John Banville, que retoma el icónico detective privado creado por Raymond Chandler en «El sueño eterno» y «El largo adiós», «Marlowe» es una arriesgada apuesta de Jordan por recrear la atmósfera de un género transitado como el cine negro e insuflarle vida a esa característica de un mundo que al menos en la pantalla, parecía irremediablemente perdido.

Y el desafío es por partida doble, en tanto Neeson debe encarnar a «Marlowe», en la senda de los trabajos de Humphrey Bogart, James Garner, Elliott Gould y Robert Mitchum, que también se calzaron de manera formidable el sombrero del legendario detective.

En ese sentido el actor de origen irlandés reconoció que «nunca había leído a Chandler pero ahora lo devoré y todos sus libros me parecieron extraordinarios» y aseguró que «no me intimidaba el mito del personaje, lo que intimidaba era el resto del elenco de buenos actores de la película».

Por su parte Diane Kruger, que en «Marlowe» tiene el rol de mujer fatal a la vieja usanza, aseguró: «Me encantan las película de género negro, son películas que ya no se hacen, pero además, sabía que iba a rodar algo clásico pero con giros inesperados».

Los «giros» a los que hace mención la actriz alemana tienen que ver con el encargo al detective -el puntapié inicial del relato- para que encuentre a su amante, desaparecido misteriosamente. Aunque la necesidad de encontrarlo no tiene nada que ver con el amor.

Al respecto, contó divertido que el director que «me gustó rodar una película de una hermosa chica en busca de su amante, donde pasara de todo en el medio pero que lo interesante allí fuera que ella lo buscaba porque lo quería matar».

Publicado originalmente por el autor en Télam.

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