Disney cumple cien años en el esplendor de su poderío y aunque sabemos que los movimientos empresariales no son para siempre, más vale acostumbrarse a la nueva etapa por venir. Lo curioso es que mientras escribo esto, acaban de anunciar un recambio de CEO porque las acciones de la corporación se derrumban. Qué le importa esto a un crítico de cine, se podría preguntar con razón y la respuesta es que todo tiene que ver con todo y el éxito del Un mundo extraño va a depender de todo esto que hemos  hablado en el párrafo anterior o mejor dicho, la aceptación de las películas se supone que sostiene a la industria de hacer películas. Ojalá fuera tan sencillo.

En Un mundo extraño todo arranca con la presentación de los Clades, una familia comandada por Jeager Clade (la voz de Dennis Quaid) un explorador de corazón que se empeña en entrenar a su familia para que todos lo sigan a conocer más allá de las montañas donde está su pueblo. Para él, más allá de lo conocido, está el futuro. En esos primeros minutos la película es por momentos deslumbrante. Los Clade salen de expedición, detrás de Jaeger están su esposa, y sobre todo Searcher Clade (Jake Gyllenhall) que rápidamente muestra que sus intereses no son los de la exploración pero acepta el liderazgo del padre. Un evento termina disgregando al núcleo expedicionario, El líder decide seguir adelante pero su hijo y el resto deciden seguir un pálpito. En ese momento descubren un vegetal con una energía «extraña», de la que se podrán derivar distintas posibilidades.

Veinticinco años después, el lugar está en franco crecimiento, es un lugar amable, en crecimiento, un pueblo que en indisimuladamente remite al esplendor del llamado American way of life aunque desarrollado de manera aislada. Searcher es una gran figura del pueblo, se desarrolló una sociedad sobre el vegetal encontrado en aquella exploración y todo funciona idílicamente. En la plaza del pueblo hasta hay una estatua de ambos expedicionarios, Searcher está casado con Meridian Clade (Gabrielle Union) el hijo de ambos es una adolescente que está enamorado de un amigo y a nadie le molesta (la prensa se encargó de adelantar que ese tema iba a aparecer). Pero hay una sorpresa desagradable, la planta que hasta ahora ha servido como forma de energía está en problemas. Hay que ir a explorar para ver que pasa y Searcher que tenía ganas de vivir como granjero, tiene que decidirse a volver a la ruta, al lugar donde se separó con su padre y ver qué pasa en lo profundo de la montaña. Lo que sigue es más o menos previsible, en el camino va a aparecer Jaeger, el padre de los Clade y se vuelve a poner en marcha la aventura. De ahí en más hay de todo, reencuentro de padre e hijo, Ethan el hijo de Searcher descubre su verdadero sueño que es ser expedicionario.

Mejor no adelantar mucho más de lo que ocurre en esta reunión donde la película nos va a exponer su agenda «woke». No es solo el tema del personaje gay, porque lo que verdaderamente importa es lo del tema energético y toda esa agenda que trafican de manera descarada.

Aclaremos que este crítico no es un hater de esta agenda y entiende claramente que los problemas del mundo real pasan por ahí y que es bueno aceptar que el mundo está en graves problemas, pero le gustaría deslumbrarse más con la estética de la película y divertirse más con las aventuras aunque hay que reconocer que algunos momentos son verdaderamente hermosos. Un mundo extraño avanza sobre el tema de las masculinidades tóxicas y la heterosexualidad débil. ¿Les parece que necesitamos eso en una película de animación?

UN MUNDO EXTRAÑO
Strange World. Estados Unidos, 2022.
Dirección: Don Hall y Qui Nguyen. Guion: Qui Nguyen. Música: Henry Jackman. Edición: Sarah K. Reimers. Voces (versión original subtitulada): Jake Gyllenhaal, Dennis Quaid, Jaboukie Young-White, Gabrielle Union, Lucy Liu, Karan Soni, Alan Tudyk, Adelina Anthony, Abraham Benrubi y Jonathan Melo. Distribuidora: Disney. Duración: 102 minutos.

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