Entre el 28 de noviembre y el 4 de diciembre se realizará en el Complejo Gaumont la Semana de Cine del Festival de Cannes en Argentina y en paralelo, en la Universidad Católica Argentina y el Complejo Cinemark de Puerto Madero, la 14va. edición del mercado de contenidos audiovisuales Ventana Sur, con el acompañamiento de ambos eventos del director del festival francés, Thierry Frémaux.

Desde hace años Frémaux marca la agenda del cine mundial desde la conducción del llamado «festival de festivales» y es desde ese lugar de poder y acceso privilegiado a las cinematografías del mundo, que su opinión sobre la industria resulta interesante para pensar problemáticas que afectan al sector como la irrupción de las plataformas en el negocio audiovisual, las consecuencias de la pandemia y además, su mirada sobre cuáles son los países del mundo que se destacan en el cine del presente.

«Ventana Sur es muy importante, lo que se hace aquí ubica a Buenos Aires y a la Argentina como una de las citas del año del cine mundial», describe en un hotel de Puerto Madero Frémaux sobre la importancia del mercado de cine que se realiza desde 2009 en Buenos Aires, organizado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y el Marché du Film de Cannes, con la dirección compartida entre el argentino Bernardo Bergeret y el francés Jerome Paillard.

Entre otras definiciones, Frémaux dice que «históricamente el público mundial se construyó con blockbusters (éxitos de taquilla)» y afirma sin dudar que a pesar de los cambios vertiginosos del presente y las consecuencias de la pandemia, «el deseo de la gente por ir al cine todavía existe».

La nueva edición de la Semana de Cannes en la Argentina, que como es tradicional se desarrollará en el Complejo Gaumont desde el próximo lunes, presenta una selección de filmes destacados que pasaron por la última edición del certamen francés, como la ganadora de la Palma de Oro de este año, «Triangle of Sadness» del sueco Ruben Ostlund y además, tendrá la presencia del actor francés Vincent Lindon -presidente del Jurado de la Competencia Oficial en Cannes 2022-, que dictará una Clase Magistral el martes 29, a las 18.

¿Cuáles son las novedades de esta nueva edición de Ventana Sur?
Primero la fuerza de la existencia de este mercado, porque cuando empezamos en 2009 con Bernardo Bergeret y Liliana Mazure, que en esa época dirigía al Incaa, era un ensayo sobre la idea de que necesitábamos poner a un país, a una ciudad de Latinoamérica para tener en cada año un momento para juntarse y poner la atención sobre los nuevos directores que iban apareciendo.

Todos estos años después, el resultado es que el marcado de Ventana Sur es muy importante, lo que se hace aquí ubica a Buenos Aires y a la Argentina como una de las citas del año del cine mundial, así que creo que fue una muy buena idea crear este encuentro.

¿Cómo cambió el negocio del cine, sobre todo en las cinematografías nacionales, con la pandemia y la irrupción de las plataformas?
Lo primero que hay que decir es que en seis meses no se va a recuperar de una crisis de dos o tres años, que es una crisis doble, porque cerraron las salas de cine cuando aparecieron las plataformas y surgió la idea doble de no ir más al cine porque estaba la posibilidad de quedarse a ver películas y eso significó un cambio en la sociedad que no sabemos si es para siempre. Y por el otro lado, en muchos países cerraron los cines porque no llegaban los blockbusters, las grandes películas estadounidenses, no había productos de Hollywood durante la pandemia.

Porque hay que decir que históricamente el público mundial se construyó con blockbusters, cuando hay películas de este tipo la gente va al cine, como pasó con «Top Gun: Maverick» o «Elvis», que estuvieron también en Cannes, la gente volvió al cine.

Eso es un aspecto, el otro es el de los cines nacionales, en donde cada país es un caso. En Francia el cine está bien, por ejemplo, en el Festival de Lyon en octubre tuvo 150.000 espectadores y aquí, en la Semana de Cannnes en el cine Gaumont, las entradas se agotaron en un día, eso es genial y significa que el deseo de la gente por ir al cine todavía existe.

No soy pesimista, pero sí, hay que luchar, formar gente en cine, enseñar cómo hacer cine, cómo atrapar a los espectadores, porque si no aprendimos nada de lo que pasó en estos últimos años, estamos en problemas.

¿Cuál era la foto del cine en el comienzo de la primera edición de Ventana Sur y cuál es ahora, con los cambios vertiginosos que se dieron en los últimos años?
La foto de ese momento seguramente era la foto del cine mundial, no quiero que suene a nostalgia, como que se trataba de una era de oro, porque ahora también es un momento muy interesante pero seguro que había como una inocencia sobre todo sobre la idea del cine en las salas de cine. Por supuesto que en 15 años el panorama cambió mucho y la aparición de las plataformas, que también es a propósito de la creación, de cuáles son las fuerzas en cada país para crear, así que hay que decir, ‘bueno, el cine sobrevivió, todavía está vivo y hay que abrirse al futuro.

Por ejemplo, aquí, lo que me gusta más es que tenemos el mercado de Ventana Sur y la Semana de Cine del Festival de Cannes, es decir, con las películas de los directores consagrados de la última edición de nuestro festival y con la fuerza de los nuevos proyectos que están al mismo tiempo en una ciudad como Buenos Aires. Es una celebración que tiene como idea que estamos escribiendo parte del futuro del cine mundial para los próximos años.

¿Cuáles son las cinematografías del presente a las cuales hay que prestarle atención?
Hay todavía diálogo entre Europa y EEUU, eso está bien, pero alrededor de este diálogo tenemos la fuerza del cine de toda Asia, sobre todo con Corea del Sur, Irán y Japón, por ejemplo, también hay como algo nuevo en África y además, en todas partes del mundo hay una nueva generación de directoras. Con respecto a Latinoamérica, México tienen una generación increíble, con directores como Guillermo del Toro o Michael Franco entre otros, pero hay que decir que estamos esperando más de la Argentina, más de Chile y más de Brasil.

Publicado originalmente por el autor en Télam.

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