Teatro

Todo vale en Kilworth House Theatre – reseña

Cole Porter’s Todo vale ha estado cruzando el Atlántico durante casi un siglo, pero su atractivo permanece notablemente intacto. El director y coreógrafo Lee Proud dirige esta reposición al aire libre de las travesuras de SS America con confianza y habilidad. La trama, con su maraña de identidades equivocadas, complicaciones románticas y caos cómico, es en gran medida incidental. La verdadera fuerza impulsora es la partitura de Porter y las actuaciones que la animan.

La historia sigue al joven corredor de bolsa Billy Crocker (Richard Carson) mientras persigue a la debutante y vieja novia Hope Harcourt (Megan Gardiner) en un viaje de Nueva York a Londres. A pesar de su compromiso con el excéntrico aristocrático Lord Evelyn Oakleigh (Tom Hopcroft), Crocker está decidido a recuperar a su chica. A su alrededor se arremolinan el cantante de discoteca Reno Sweeney (Emily-Mae), el enemigo público número trece, Moonface Martin (Dougie Carter), y una colección de coloridos pasajeros cuyas vidas se vuelven cada vez más enredadas.

Como Reno, Emily-Mae sorprende desde su primera entrada. Poseedora de un aplomo natural, una presencia vocal sublime y una cadencia cautivadora, asume el papel con aplomo. Brillando en cada número, pero más notablemente durante la canción principal, que culmina con una emocionante secuencia de tap. Carson presenta un Billy atractivo, capturando la determinación de su personaje sin sacrificar el encanto. Gardiner’s Hope contrarresta a Billy maravillosamente, aportando calidez y sinceridad.

Gran parte de la comedia recae en los actores secundarios. Carter ofrece una interpretación enigmática como Moonface Martin, mientras que Sophie Naglik es encantadora como Erma, atrevida, sensual y con la que no hay que meterse. Hopcroft encuentra exactamente la nota correcta para Lord Evelyn, dándole una excentricidad que se siente perfectamente como en casa en el mundo de Wodehouse. Penelope Woodman es encantadora como Evangeline Harcourt, rebotando en Thomas Sutcliffe como Elisha Whitney y hechizando a la audiencia con su perro Cheeky (interpretado por la impecablemente educada dachshund de la vida real Ethel Hill (Effie)). El conjunto es enérgico, efervescente y entretenido. Su canto es pulido y sus rápidos cambios de vestuario, junto con el resto del elenco, son impresionantes.

Emily-Mae y el elenco de Todo vale

La supervisión y dirección musical de Rick Coates, respaldada por una magnífica orquesta de diez músicos, garantiza que las melodías de Porter brillen. El diseño de escenografía y vestuario de Phillip Witcomb es visualmente espectacular. Los disfraces son suntuosos y auténticos de la época. La estructura del barco de varios niveles, completa con una sección central que revela diferentes interiores, nos consolida en el mar. Las grandes escaleras a ambos lados lucen magníficas, aunque restringen el espacio para algunas secuencias de baile. La iluminación de Jason Taylor baña el escenario con colores que reflejan los cambios de humor, mientras que el diseño de sonido de Chris Whybrow realza cada escena.

No todos los momentos cómicos llegan y algunas coreografías carecen de variación y empuje. Sin embargo, esta interpretación sigue siendo muy agradable y divertida. Lleno de actuaciones maravillosas, una partitura impresionante y montones de dinamismo, Todo vale es una verdadera celebración de las canciones eternas de Porter y demuestra que este viejo transatlántico todavía navega maravillosamente.